GUAMÚCHIL, SALVADOR ALVARADO.- Habitantes de la colonia Del Bosque continúan enfrentando una serie de carencias que afectan directamente su calidad de vida, mientras esperan una respuesta concreta del Ayuntamiento de Salvador Alvarado, encabezado por la alcaldesa Guadalupe López González, para resolver dos de sus principales demandas: obtener certeza legal sobre los terrenos que habitan y contar con servicios básicos como agua potable y drenaje sanitario.
Los vecinos señalan que, pese a las gestiones realizadas ante distintas instancias, el problema permanece sin avances significativos y las soluciones prometidas no terminan de concretarse. Esta situación ha generado inconformidad entre las familias, que aseguran sentirse desatendidas por las autoridades municipales.
La preocupación no se limita únicamente a la regularización de sus predios. La falta de infraestructura hidráulica y sanitaria representa una problemática cotidiana para quienes viven en este asentamiento, donde contar con servicios indispensables sigue siendo una necesidad pendiente.
"Queremos que nos volteen a ver, pero ya, no mañana, no pasado, no dentro de un año, necesitamos que nos volteen a mirar ya". Comentó la vecina, Marcelina Carrillo Hernández.
TRABAS PARA LLEVAR AGUA POTABLE A LA COLONIA
Uno de los principales obstáculos que han encontrado los habitantes está relacionado con las gestiones ante la Junta de Agua Potable y Alcantarillado de Salvador Alvarado (JAPASA), así como con las autoridades municipales, para conseguir la introducción de los servicios.
De acuerdo con los planteamientos de los afectados, durante las gestiones se les han solicitado requisitos adicionales para avanzar con el proyecto, entre ellos la búsqueda o donación de un terreno donde pudiera construirse un pozo de agua potable.
Esta condición ha complicado todavía más el panorama para las familias, que consideran que no deberían cargar individualmente con las dificultades para conseguir infraestructura que corresponde atender mediante la coordinación de las instituciones responsables.
Mientras tanto, el acceso al agua y la falta de drenaje continúan siendo necesidades sin resolver, pese a que se trata de servicios fundamentales para la salud, la higiene y el desarrollo de cualquier comunidad.

GESTIONES ANTE EL CONGRESO TAMPOCO HAN DADO RESULTADOS
Ante la falta de respuestas que aseguran recibir en el municipio, los habitantes también han buscado el respaldo del Congreso del Estado de Sinaloa, donde han solicitado presupuesto e intervención directa para encontrar una solución a las necesidades que enfrenta la colonia.
Sin embargo, los vecinos sostienen que, hasta el momento, tampoco han conseguido que estas gestiones se traduzcan en acciones concretas. Afirman que acuden constantemente al Ayuntamiento para conocer los avances, pero únicamente reciben respuestas que prolongan la espera, sin fechas claras ni compromisos que permitan saber cuándo podrán contar con sus documentos y servicios.
La inconformidad aumenta porque consideran que sus demandas han permanecido durante demasiado tiempo en espera, mientras las familias continúan viviendo en condiciones de rezago y sin la tranquilidad de tener legalmente asegurado el patrimonio que han construido.
PROMESAS DE REGULARIZACIÓN SIGUEN BAJO LA LUPA
La situación contrasta con los anuncios realizados por el propio Gobierno Municipal. El pasado 11 de marzo de 2026, el Ayuntamiento informó que el proceso de regularización podría resolverse en aproximadamente tres meses, mientras que el 27 de marzo Cabildo aprobó el proyecto cartográfico de la colonia, integrado por ocho manzanas y 178 lotes.
No obstante, para las familias, estos anuncios no son suficientes si no se reflejan en la entrega de documentos legales y, sobre todo, en la introducción de agua potable y drenaje sanitario.
Los habitantes de la colonia Del Bosque esperan que Guadalupe López González y los responsables de JAPASA dejen de prolongar las respuestas y establezcan una ruta clara de trabajo para resolver sus necesidades.
La exigencia es concreta: certeza jurídica sobre sus terrenos y servicios públicos indispensables. Mientras tanto, las familias siguen esperando que las autoridades municipales conviertan los compromisos anunciados en soluciones reales y no en otro capítulo de trámites que nunca terminan.