GUASAVE, SINALOA.- Mientras la alcaldesa Cecilia Ramírez Montoya ofrece escuchar las preocupaciones de los propietarios de florerías del Centro de Guasave, otros pequeños comerciantes aseguran que continúan enfrentando solos las pérdidas económicas provocadas por el prolongado cierre de calles debido a las obras de rehabilitación.
La inconformidad crece entre quienes dependen diariamente de sus ventas para sostener sus negocios y cubrir los gastos familiares, pues aseguran que las afectaciones no se limitan a un solo giro comercial y que, pese a ello, no han recibido la misma atención por parte del gobierno municipal.
Las reparaciones en vialidades como Guillermo Nelson y Blas Valenzuela han complicado el acceso a distintos establecimientos, reducido el flujo de clientes y generado dificultades para mantener a flote pequeños negocios que, en algunos casos, ya enfrentan una situación económica crítica.
ESCUCHAN A UNOS, PERO OTROS SIGUEN ESPERANDO
La alcaldesa manifestó su disposición para recibir a los representantes de las florerías, luego de que Carlos Leyva Durante, dirigente de la Asociación de Florerías del Noroeste, advirtiera que entre cuatro y cinco establecimientos registran una considerable caída en sus ventas por los trabajos en el Centro.
Sin embargo, comerciantes de menor tamaño cuestionan que la atención de las autoridades parezca concentrarse en determinados sectores, mientras otros propietarios continúan esperando que alguien del Ayuntamiento se acerque a conocer sus problemas.
Para estos pequeños empresarios, la necesidad de apoyo no depende del giro comercial ni de la capacidad de organización de cada grupo, sino de las pérdidas que enfrentan por una situación que, afirman, no está en sus manos resolver.

NEGOCIOS AL LÍMITE POR EL RETRASO DE LAS OBRAS
Adolfo Ruaicate, comerciante afectada por las condiciones que prevalecen en la zona, representa la preocupación de quienes han tenido que resistir durante semanas las consecuencias de los cierres y las dificultades para que los clientes lleguen a sus establecimientos.
"Habían comentado que iban a dar unos apoyos, pero no se ha visto nada claro". Expuso el comerciante.
De acuerdo con los reclamos expuestos, algunos negocios han sufrido una reducción importante de sus ingresos e incluso se han visto obligados a cerrar, ante la imposibilidad de sostener sus gastos sin ventas suficientes.
Mientras tanto, los comerciantes señalan que la presidenta municipal no se ha presentado en sus establecimientos para conocer directamente las condiciones en las que trabajan ni las dificultades que enfrentan por las obras inconclusas.

PROMESAS DE DIÁLOGO SIN APOYOS PARA TODOS
La disposición de escuchar a las florerías abre la expectativa de que el Ayuntamiento busque alternativas para mitigar las pérdidas. No obstante, los pequeños comerciantes consideran necesario que esa atención se extienda al resto de los afectados.
La inconformidad apunta a una pregunta que la administración municipal debe responder: ¿qué medidas concretas existen para respaldar a los negocios que llevan tiempo soportando las consecuencias de las rehabilitaciones?
"Me ha afectado mucho, porque ventas no hay, no ha habido ventas, se cayó la venta". Señaló Ruaicate ante la lentitud de los proyectos de rehabilitación.
Más allá de las reuniones y los compromisos de diálogo, los comerciantes necesitan soluciones, información clara sobre los tiempos de conclusión de las obras y mecanismos de apoyo que contemplen a todos los establecimientos perjudicados.
Para quienes ven amenazada su fuente de ingresos, el problema no se resuelve únicamente con ser escuchados: también requieren acciones que eviten que el costo de las obras termine recayendo sobre pequeños negocios que luchan por mantenerse abiertos.