GUASAVE, SINALOA.- Hartos de convivir diariamente con aguas residuales, malos olores y calles deterioradas, vecinos de la calle Periférico, entre las calles Miguel C. Castro e Ignacio Ramírez, denunciaron la falta de soluciones definitivas por parte de la Junta Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Guasave (JUMAPAG), ante un problema que aseguran lleva años afectando las condiciones de vida de quienes habitan y transitan por el sector.
Los afectados señalaron que los derrames de aguas negras se han convertido en una constante, sin que hasta el momento la paramunicipal haya logrado resolver de fondo las fallas del sistema de drenaje sanitario. La situación no solamente genera olores pestilentes, sino que también ha provocado un deterioro considerable de la carpeta asfáltica.
La acumulación y circulación de aguas residuales ha contribuido al desgaste del pavimento, ocasionando enormes baches que dificultan el tránsito de vehículos y representan un riesgo para automovilistas, motociclistas y peatones.
"El pavimento que pusieron se me hace que no resiste, entonces, arreglan y vuelve a estar así igual", explicó Sonia Soto

REPARACIONES QUE NO DURAN NI 15 DÍAS
Uno de los aspectos que más indignación ha generado entre los vecinos es la falta de durabilidad de los trabajos que realiza la JUMAPAG.
Como ejemplo, señalaron que hace apenas 15 días personal de la dependencia intervino una alcantarilla que presentaba problemas, aparentemente con la intención de corregir el desperfecto. Sin embargo, el alivio duró poco, pues nuevamente comenzaron a desbordarse las aguas negras, devolviendo los malos olores y las molestias a las familias.
"Esto lo acaban de arreglar hace como unos 15 días y ya está igual, no se soporta la peste; anoche hubiera visto, no se soporta y ¿qué hacemos?", denunció la vecina afectada.
Los habitantes cuestionaron la calidad de estas reparaciones, pues consideran que no sirve de mucho enviar cuadrillas a realizar trabajos provisionales si, a los pocos días, el problema vuelve a presentarse exactamente en el mismo lugar.
Esta situación deja en evidencia la necesidad de que la Junta revise las condiciones de la infraestructura sanitaria y deje de recurrir a reparaciones que no ofrecen una solución duradera.

TUBERÍAS OBSOLETAS Y UNA CALLE CADA VEZ MÁS DETERIORADA
Los vecinos consideran que el problema podría estar relacionado con el deterioro de las tuberías que se encuentran debajo de la carpeta asfáltica, las cuales, por los años de servicio, posiblemente ya cumplieron su vida útil y requieren una rehabilitación integral.
Advirtieron que mientras no se atienda el origen de las fallas, los derrames continuarán repitiéndose y el pavimento seguirá sufriendo daños, generando un círculo de reparaciones que terminan siendo insuficientes.
Además del impacto en la movilidad, los escurrimientos de aguas residuales representan un problema de salubridad, debido a la exposición constante a malos olores y posibles focos de contaminación en una zona habitada.

EXIGEN A LA JUMAPAG DEJAR LOS REMIENDOS Y DAR UNA SOLUCIÓN
Ante el hartazgo, los afectados hicieron un llamado urgente a la JUMAPAG para que realice una inspección profunda de la red de drenaje de la calle Periférico y contemple trabajos de rehabilitación que permitan corregir las fallas desde su origen.
La ciudadanía no puede seguir soportando derrames que se repiten durante años, mientras las intervenciones de la dependencia parecen convertirse en soluciones temporales que no resisten ni siquiera un par de semanas.
La pregunta es inevitable: ¿cuánto más tendrá que deteriorarse la calle Periférico y cuántas veces deberán soportar los vecinos las aguas negras para que la paramunicipal decida invertir en una rehabilitación integral?
Guasave necesita menos reparaciones improvisadas y más obras que realmente resuelvan los problemas de drenaje que afectan la salud, la movilidad y la calidad de vida de sus habitantes.