Sinaloa pierde empleo formal y sectores resienten la desaceleración
Restaurantes con menor afluencia, establecimientos que han cerrado sus puertas y comerciantes que enfrentan mayores costos forman parte del escenario que describen representantes de los sectores productivos.
Uno de los sectores más afectados es el restaurantero
Mario Zazueta Félix, presidente del Consejo Empresarial Restaurantero de Los Mochis, atribuye parte de la presión que enfrenta la industria al incremento en el precio de insumos básicos como carne, lácteos, tomate, limón y aguacate, además de los efectos de la sequía prolongada sobre el campo.
De acuerdo con el dirigente empresarial, esta combinación de factores ha provocado el cierre de al menos 15 establecimientos de venta de alimentos en Los Mochis.
"Hay una realidad: caminemos en las calles y veamos cuántas cortinas están cerradas a las 12 del medio día, entonces ahí está el dato importante."
A la presión sobre los costos se suma otro fenómeno: el crecimiento de la informalidad
Representantes del sector advierten que esta situación genera una competencia desigual para los establecimientos que sí cumplen con obligaciones fiscales, laborales y regulatorias.
"La informalidad ha crecido por encima del 40%, en tanto que la formalidad ha decaído por encima del 30%. Veamos los números del IMSS y se van a dar cuenta cuánto ha caído el número de empleos."
Los datos oficiales muestran que el empleo formal en Sinaloa también enfrenta una contracción
Durante el primer trimestre de 2026, el estado registró un promedio de 600 mil 89 trabajadores afiliados al IMSS, frente a los 611 mil 516 del mismo periodo de 2025.
-Son 11 mil 427 empleos formales menos, una disminución anual de 1.9 por ciento.
La pérdida tampoco fue uniforme: 14 de los 18 municipios de Sinaloa registraron una reducción en el empleo formal durante este periodo.
La presión también alcanza al comercio
Para Simón Enrique Dorado Huitrón, presidente de la Canaco Los Mochis, la desaceleración económica tiene múltiples causas. Entre ellas, señala el impacto de la inseguridad y la falta de programas que, desde su perspectiva, impulsen de manera efectiva la actividad productiva.
"El fondo no nada más de inseguridad, que es una parte importante en afectación económica, pero también de fomento al desarrollo económico; no hay programas que estén incidiendo en el desarrollo económico."
Costos al alza, menor actividad en algunos sectores, cierres de establecimientos e informalidad conforman un escenario de presión para la economía local.
