GUASAVE, SINALOA.- La falta de respuesta de la Junta Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Guasave (JUMAPAG) ante el llamado urgente de los habitantes de Chorohui mantiene en riesgo a quienes transitan por la carretera estatal de acceso a esta comunidad, donde un enorme socavón, surgido el pasado viernes 28 de agosto tras las lluvias, continúa representando una amenaza para automovilistas, motociclistas.
Pese a la preocupación de las familias y a la urgencia de intervenir la zona, los vecinos señalan que hasta el momento no han recibido atención por parte del personal técnico de la paramunicipal ni de Obras Públicas. Ante la falta de respuesta, la comisariada local y los propios habitantes tuvieron que tomar la iniciativa de colocar cintas preventivas para advertir sobre el peligro.
La situación exhibe la falta de atención oportuna ante un problema que no puede tratarse como un simple desperfecto vial, pues el hundimiento podría agravarse con el tránsito constante de vehículos y terminar por comprometer seriamente el acceso a la comunidad.
VECINOS HACEN EL TRABAJO PREVENTIVO ANTE LA AUSENCIA DE AUTORIDADES
Resulta preocupante que sean los propios habitantes quienes tengan que organizarse para advertir sobre un peligro de esta magnitud, mientras esperan que las dependencias responsables acudan a revisar y reparar la zona afectada.
Las lluvias provocaron el deterioro de la carpeta asfáltica y, con el paso del transporte público y de unidades de carga pesada, la grieta terminó convirtiéndose en un hoyanco de dimensiones considerables. El problema amenaza con extenderse y dificultar la circulación por una vía fundamental para las familias de Chorohui.
La colocación de cintas de advertencia es apenas una medida provisional que no garantiza la seguridad de quienes pasan por el lugar, particularmente durante la noche, cuando la poca iluminación puede impedir que los conductores identifiquen a tiempo el hundimiento.

JUMAPAG Y AYUNTAMIENTO NO DEBEN ESPERAR A QUE OCURRA UNA TRAGEDIA
La falta de una intervención inmediata resulta cuestionable, sobre todo porque los reportes ciudadanos buscan precisamente evitar accidentes antes de que las consecuencias sean irreversibles.
La JUMAPAG debe acudir a revisar si existe alguna afectación relacionada con las redes de agua potable o alcantarillado que pudiera contribuir al hundimiento, mientras que el Ayuntamiento, mediante las áreas competentes, debe evaluar las condiciones de la carretera y asumir las acciones de reparación que correspondan.
No basta con colocar tierra, aplicar parches o realizar trabajos superficiales que terminen por ceder nuevamente. Los habitantes demandan una solución integral que contemple la evaluación técnica, el relleno adecuado y la rehabilitación de la carpeta asfáltica, según lo que determinen los especialistas.
EXIGEN REPARACIÓN URGENTE ANTES DE QUE HAYA VÍCTIMAS
Las familias de Chorohui exigen que las autoridades municipales y la JUMAPAG dejen de hacer caso omiso a sus llamados y envíen personal capacitado con el equipo necesario para atender el problema.
La preocupación es que el hundimiento continúe creciendo hasta poner en riesgo la circulación o provocar un accidente con consecuencias graves. Por ello, consideran indispensable que se actúe de inmediato y no hasta que ocurra una tragedia que pudo haberse prevenido.
El llamado es urgente y las autoridades deben inspeccionar, acordonar de manera segura y reparar el tramo afectado. La ciudadanía no debería tener que esperar indefinidamente ni asumir por su cuenta la prevención de riesgos que requieren una respuesta institucional.
Chorohui necesita una solución real, no más indiferencia. La seguridad de sus habitantes y el acceso a la comunidad no pueden quedar a la espera de que ocurra un accidente para que las autoridades finalmente volteen a ver el problema.