Durante cuatro semanas, el mar de fondo y el fuerte oleaje han provocado daños en restaurantes y palapas, afectando la actividad turística y económica de uno de los principales destinos de Ahome.
El mar ha ganado terreno en playa "El Maviri" y, durante cuatro semanas consecutivas, su fuerza ha dejado huella: restaurantes inundados, palapas derribadas y establecimientos afectados por el constante embate de las olas.
Comerciantes buscan recuperarse de las pérdidas
La combinación del mar de fondo y fuertes marejadas mantiene bajo presión a los prestadores de servicios turísticos de la playa, quienes además de enfrentar daños en su infraestructura, reportan pérdidas de hasta un 70 por ciento en sus ventas por la caída en la afluencia de visitantes.
"Yo creo que un 70 % sí bajó la venta, desafortunadamente sí, porque el oleaje sí estuvo un poquito fuerte, entonces estructuras que ya estaban afectadas como las de acá las del mirador esas se vieron más afectadas y eso ocasionó que se dañaran ciertas estructuras", señaló Nereyda Medina, encargada de restaurante "El Maviri".
Un sector que busca mantenerse a flote
Pese a los constantes embates de la naturaleza, los prestadores de servicios turísticos buscan salir adelante y reactivar sus actividades para recuperar las ventas, conservar las fuentes de empleo y reparar los daños ocasionados por el fuerte oleaje.
"Del 100 % que somos el 80 sí estamos trabajando porque tenemos que darle y buscarle"; señaló Nereyda Medina, encargada de restaurante "El Maviri".
Gracias a su riqueza gastronómica y sus atractivos paisajes naturales, playa "El Maviri" se ha consolidado como uno de los destinos turísticos más concurridos del norte de Sinaloa.
"Desde Guamúchil, Sinaloa por primera vez aquí se me hace muy precioso, vengo con mi esposa, queremos comer aquí en un restaurante", expresó Gilberto Ruelas, visitante de Guamúchil, Salvador Alvarado.

"El Maviri" pierde restaurantes y fuentes de empleo
De acuerdo con datos de PRESTUR, actualmente este sector genera entre 300 y 400 empleos directos, una cifra considerablemente menor a la de hace poco más de una década, cuando en 2010 se mantenían entre 600 y 700 fuentes de trabajo.
Entre los factores que explican esta disminución se encuentra el cierre de ocho restaurantes: de cerca de 20 establecimientos que operaban en aquel entonces, hoy solo 12 permanecen abiertos. Los prestadores de servicios atribuyen este retroceso a la falta de apoyo y de infraestructura en la zona.
