GUAMÚCHIL, SALVADOR ALVARADO.- La falta de pago de prestaciones laborales y recursos retenidos volvió a colocar al Ayuntamiento de Salvador Alvarado en el centro de los reclamos sindicales. Este lunes 19 de octubre, trabajadores del municipio de la STASASA iniciaron un paro de labores de dos días para exigir que la administración encabezada por la alcaldesa Guadalupe López González atienda un adeudo que asciende a 3 millones 180 mil 101 pesos.

La protesta que también alcanzó al sindicato de la JAPASA, donde el dirigente Joel Giovanni Heredia Soberanes manifestó que, ante la falta de atención con protestas públicas, se limitarán a realizar un procedimiento legal para un emplazamiento en los próximos días.
"Se va a emplazar; en unos días más va a salir en emplazamiento ya legal para parar porque no ha habido respuesta de las autoridades". Explicó Heredia Soberanes.
UNA PROMESA QUE TODAVÍA DEBE CONVERTIRSE EN PAGOS
Durante la reunión con los representantes sindicales, la alcaldesa reconoció que existen compromisos económicos pendientes y aseguró que realizará las gestiones necesarias para buscar una solución. Sin embargo, la falta de una fecha concreta para liquidar la totalidad del adeudo mantiene la incertidumbre y el descontento entre los trabajadores, quienes esperan que las promesas de la administración municipal se traduzcan en pagos efectivos.

JAPASA TAMBIÉN ENFRENTA RECLAMOS LABORALES
El conflicto no se limita al Ayuntamiento. En agosto, trabajadores sindicalizados de la Junta Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Salvador Alvarado (JAPASA) realizaron protestas para exigir prestaciones, pagos pendientes y cumplimiento del contrato colectivo. En aquella ocasión, la gerencia aseguró que había reducido alrededor del 80 por ciento del rezago que recibió, mientras el sindicato sostuvo que persistían compromisos sin resolver.
Trabajadores sindicalizados de la Junta Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Salvador Alvarado (JAPASA) continúan a la espera de respuestas sobre sus demandas laborales, al señalar presuntos incumplimientos de las prestaciones establecidas en el contrato colectivo. Entre sus principales exigencias se encuentran el pago de bonos pendientes, la entrega de uniformes y equipo de trabajo, así como la liquidación de adeudos con trabajadores jubilados que, aseguran, todavía no reciben los recursos que les corresponden.
PERSISTEN LOS RECLAMOS
La persistencia de estos reclamos mantiene la tensión entre los trabajadores y las autoridades municipales, mientras los sindicatos demandan soluciones claras y compromisos con plazos definidos. La exigencia central es que tanto el Ayuntamiento como JAPASA cumplan con sus obligaciones laborales y dejen de prolongar la incertidumbre de quienes reclaman prestaciones contempladas en sus condiciones de trabajo.
La repetición de estas manifestaciones coloca sobre la mesa la necesidad de que las autoridades municipales y los organismos públicos transparenten los adeudos, expliquen cómo se atenderán y establezcan plazos verificables. Mientras no haya soluciones concretas, la tensión laboral puede continuar y los servicios públicos podrían resentir las consecuencias.