La Virgen del Rosario y la leyenda de la guayaba: un atractivo turístico de Guasave
Guasave, Sinaloa.- Entre la historia, la fe y las leyendas populares, el santuario de la Virgen del Rosario guarda uno de los relatos más entrañables de Guasave: la historia de una guayaba que la imagen religiosa sostiene en su mano derecha y que, según la tradición, recuerda un milagro que permanece vivo en la memoria de sus habitantes.
Una guayaba que cuenta una historia
La leyenda cuenta que una mujer buscaba desesperadamente a su hijo, quien había desaparecido. Después de un tiempo, el pequeño fue encontrado sano y salvo en una gruta o cueva. Al preguntarle cómo había sobrevivido, relató que una señora lo visitaba todos los días para llevarle guayabas y alimentarlo.
Cuando el niño fue llevado al templo, reconoció en la imagen de la Virgen del Rosario a la misma mujer que lo había cuidado durante su ausencia. Desde entonces, la guayaba que porta la figura se convirtió en un símbolo de esta historia de protección y esperanza.
Aunque se trata de una leyenda transmitida de generación en generación, su valor cultural forma parte de la identidad religiosa de la comunidad.
"Un día, el niño apareció y la mamá vino a darle las gracias a la Virgen porque su hijo había aparecido. Cuando el niño vio la imagen, le dijo a su mamá que una señora le llevaba guayabas todos los días y que era la misma de la imagen.
Nosotros nos hemos dado cuenta de que hay personas que vienen a pagar mandas y te cuentan la gracia de que la Virgen intercedió por ellas, y dices: ?Los milagros existen?", manifestó Rosalía Torres, feligrés.

Más de dos siglos de fe y tradición
El santuario de la Virgen del Rosario representa un importante punto de encuentro para los creyentes y visitantes interesados en conocer las raíces históricas de Guasave. Su historia está vinculada con las celebraciones patronales, las peregrinaciones, los actos litúrgicos y las verbenas populares que reúnen a familias enteras.
La festividad principal se conmemora cada 7 de octubre, aunque también se celebra el último domingo de noviembre.
Una tradición que nació entre las aguas del río
La segunda celebración surgió por las dificultades que provocaban las lluvias y las crecidas del río Sinaloa durante octubre, cuando cruzar para llegar al templo podía resultar complicado o imposible para habitantes de comunidades cercanas.
Por ello, se estableció una fecha adicional a finales de noviembre, cuando las condiciones permitían el traslado de los fieles.
Hoy, conocer el santuario y escuchar la leyenda de las guayabas ofrece una oportunidad para descubrir otra faceta de Guasave: un destino donde la fe, la historia y la tradición popular se convierten en parte de su atractivo turístico.