GUASAVE, SINALOA.- Las recientes lluvias dejaron una preocupante realidad para los productores de frijol de la región: mientras algunos cultivos recibieron humedad favorable para su desarrollo, otros enfrentan el riesgo de perder la semilla recién sembrada por el fenómeno conocido como taponeamiento, una situación que podría traducirse en pérdidas económicas y dejar a los agricultores sin recursos para volver a sembrar.
El líder agrícola Alfredo Rosales Gámez expuso la difícil situación que atraviesan los campesinos, particularmente aquellos que, ante la falta de recursos económicos y créditos accesibles, decidieron sembrar sin contar con un seguro agrícola, con la intención de aprovechar la ventana óptima de siembra.
La lluvia registrada a finales de la semana pasada provocó preocupación entre los productores, debido a que el exceso de humedad puede impedir que las semillas recién depositadas en la tierra logren emerger, ocasionando su pérdida y obligando a enfrentar gastos adicionales.
"Muy buenas tardes, amigos. Sí, comentarte que el fenómeno climatológico que acaba de pasar sin duda alguna dejó algunas repercusiones a los frijoles que todavía no han nacido, el famoso taponeamiento, la pérdida de las semillas", explicó Rosales Gámez.
El dirigente advirtió que esta situación representa un costo extra para los agricultores, quienes ya enfrentan una temporada complicada y ahora deberán esperar para conocer con precisión cuántas hectáreas resultaron afectadas.
SEMBRAR SIN SEGURO, UNA APUESTA POR NO PERDER LA TEMPORADA
Rosales Gámez señaló que una parte importante de los productores se aventuró a sembrar sin protección agrícola, debido a que las condiciones económicas de las familias campesinas no les permitieron cubrir el costo del seguro.
Explicó que, ante la falta de créditos accesibles y recursos suficientes, muchos agricultores tuvieron que tomar la decisión de sembrar sin contar con un respaldo que les permitiera enfrentar contingencias climatológicas.
"Es muy difícil el productor que nos aventamos a hacer esta siembra sin seguro, aún sin embargo te puedo adelantar que somos un gran número, los que desafortunadamente al no contar con la economía familiar y sin créditos que estén al alcance, pues nos aventamos al ruedo sin salvavidas", expresó.
La situación refleja la vulnerabilidad en la que se encuentra el campo, donde los productores deben decidir entre arriesgar sus recursos para aprovechar las fechas de siembra o quedarse fuera de la temporada.

LAS LLUVIAS DEJAN EN RIESGO LA INVERSIÓN
El dirigente agrícola explicó que el taponeamiento podría afectar a las semillas que todavía no han nacido, lo que ocasionaría pérdidas y la necesidad de realizar una nueva inversión para volver a sembrar.
Sin embargo, para quienes no cuentan con seguro agrícola, la posibilidad de resembrar se convierte en un problema mayor, pues tendrían que asumir nuevamente los costos sin garantía de que las condiciones climáticas permitan recuperar la inversión.
"Vamos contra tiempo, contra tempestades y sin duda pues algo podría ser una problemática para los que no alcanzamos a cubrir el tema del seguro y hoy con esta lluvia sin duda pues es ahí vamos a tener problemas de taponeamiento", manifestó.
Rosales Gámez indicó que será durante el reporte previsto para este martes cuando se pueda conocer con mayor precisión el número de hectáreas que presentan afectaciones, una vez que se cuantifiquen los daños en las parcelas.
PRODUCTORES CON SEGURO DEBEN REPORTAR LOS DAÑOS
Ante esta situación, hizo un llamado a los agricultores que sí cuentan con seguro agrícola para que realicen de inmediato los avisos correspondientes por taponeamiento y puedan iniciar los procedimientos establecidos para reportar las afectaciones.
El dirigente insistió en la importancia de que los productores informen oportunamente sobre los daños, mientras se mantiene la incertidumbre para quienes no tienen cobertura y podrían quedarse sin posibilidades económicas de volver a sembrar.
Pese al panorama complicado, Rosales Gámez reconoció que las lluvias también dejaron beneficios para los frijoles que ya habían nacido, pues la humedad podría favorecer su desarrollo durante los primeros días de crecimiento, una etapa fundamental para lograr una buena cosecha.
No obstante, la preocupación permanece entre quienes todavía esperan que sus semillas emerjan y que la inversión realizada no termine convertida en pérdidas.
"Aventarnos al mar sin salvavidas, esa es la triste realidad de nosotros los campesinos", resumió Alfredo Rosales Gámez, al describir el riesgo que enfrentan los productores que sembraron sin seguro y que ahora dependen de las condiciones del clima para salvar sus cultivos.
Una vez más, las lluvias ponen de manifiesto la fragilidad económica del campo, donde el productor no solamente enfrenta las inclemencias del tiempo, sino también la falta de recursos para proteger su inversión y continuar trabajando la tierra.