GUASAVE, SINALOA.- En el corazón de la ciudad, donde el ritmo cotidiano se mezcla con la tranquilidad del paisaje, se encuentra uno de los espacios más queridos por las familias guasavenses: el Malecón de Guasave, un sitio que combina historia, naturaleza y convivencia a la orilla del emblemático río Sinaloa.
Más que una vialidad panorámica, este lugar se ha convertido con los años en punto de encuentro para deportistas, paseantes, fotógrafos y visitantes que buscan descubrir una cara distinta del municipio. Al amanecer, el malecón se pinta de tonos dorados; por la tarde, el viento fresco y la sombra de los árboles invitan a caminar sin prisa.
UN ESPACIO CON HISTORIA
El desarrollo del malecón representó una transformación urbana importante para Guasave. La zona ribereña pasó de ser un espacio poco aprovechado a convertirse en un corredor escénico que hoy da identidad a la ciudad.
Con el paso del tiempo, se consolidó como uno de los principales referentes locales, no solo por su valor recreativo, sino por conectar a los habitantes con el río, elemento esencial en la historia agrícola, económica y social de la región.
Fue en el año 2013 cuando se acordó imponer el nombre de la triple medallista olímpica María del Rosario Espinoza al recién construido malecón, desde entonces ha ido creciendo no solo en longitud sino también en atractivos que se han sumado convirtiéndolo en uno de los lugares más visitados por guasavenses y turistas regionales.

EL REINO DE LAS IGUANAS
Uno de los mayores atractivos ecológicos del Malecón de Guasave que el turista puede presenciar son sus famosas iguanas, que descansan entre ramas, se asolean sobre las piedras o sorprenden a los visitantes con su presencia tranquila y majestuosa.
Para muchos niños, verlas de cerca es toda una experiencia. Para los amantes de la fotografía, representan una postal única. Y para los habitantes, son parte inseparable del paisaje.
Las iguanas han encontrado en esta zona un refugio natural gracias a la vegetación y cercanía con el río, convirtiéndose en símbolo viviente del equilibrio entre ciudad y naturaleza.

CAMINAR, RESPIRAR Y DISFRUTAR
El malecón ofrece amplios espacios para caminar, trotar, andar en bicicleta o simplemente sentarse a convivir y escuchar el canto de las aves. En distintas temporadas pueden observarse garzas, patos y otras especies que enriquecen la biodiversidad del lugar.
Para los amantes de la fotografía, también destacan las emblemáticas letras con el nombre de Guasave, adornadas con coloridos tonos e ilustraciones que reflejan la esencia, cultura y vida de nuestro municipio.
Durante las noches suelen llenarse de familias, parejas y grupos de amigos que disfrutan de los antojitos que ofrecen los comerciantes, de los juegos mecánicos o de eventos culturales que en temporadas se instalan en el malecón de Guasave.

ORGULLO DE GUASAVE
Visitar el Malecón de Guasave es reencontrarse con la esencia tranquila y cálida del municipio. Es un sitio donde conviven la modernidad urbana, la riqueza natural y el cariño de una comunidad que lo ha hecho suyo.
Para quien llega por primera vez, es una sorpresa agradable. Para quien vive aquí, siempre será un rincón especial al que vale la pena volver.
Un lugar donde la cultura florece como parte esencial de nuestras raíces.
Frente a las aguas del Río Sinaloa se despliega un ecosistema de extraordinaria belleza, donde la naturaleza cobra vida en cada rincón.