GUASAVE, SINALOA.- En Guasave hay historias que parecen escritas por el destino, donde el dolor se mezcla con la esperanza y una pequeña vida demuestra que, incluso en medio de la tragedia, todavía pueden suceder milagros. Esta es la historia de Mili, una perrita que nació con labio leporino, que desde pequeña venció a la muerte y que hoy sobrevive una vez más a una explosión para estar nuevamente entre los brazos de su dueña original, Ana Miranda. Su nombre no es una casualidad. Mili representa un milagro que ocurrió tres veces.
NACIÓ CON LABIO LEPORINO, PERO SIEMPRE FUE AMADA
La primera, cuando llegó al mundo con una condición que le impedía ser amamantada. La segunda, cuando recibió dos paros cardiacos y, según el relato de Ana, logró revivir para continuar su historia al lado de una familia de adultos mayores que la amaron tal como era.

MÁS DE 24 HORAS ATRAPADA ENTRE LOS ESCOMBROS
Y la tercera, cuando una explosión registrada en la colonia Valle Bonito, en Guasave, donde murieron dos adultos mayores, convirtió su hogar en un montón de escombros y la dejó atrapada durante más de 24 horas, sin que nadie supiera si seguía con vida.
Mili había quedado atrapada entre los restos de la vivienda, rodeada de materiales destruidos y en condiciones que hacían temer lo peor.
Fue entonces cuando ocurrió algo que cambió la historia.
Sus lloridos y pequeños sonidos comenzaron a escucharse entre los restos de la vivienda.
Vecinos que se encontraban cerca del lugar lograron identificar que había un animalito atrapado. Al acercarse, comenzaron a llamarla, tratando de reconocer si se trataba de la perrita que había formado parte de aquella familia.

LOS LLORIDOS QUE DEVOLVIERON LA ESPERANZA
Sin embargo, varias personas decidieron no rendirse y comenzaron a buscar la manera de acercarse a la pequeña. Después de varios esfuerzos, finalmente lograron rescatarla. Mili había sobrevivido.

EL REENCUENTRO CON ANA MIRANDA
Hoy, la historia tiene un nuevo capítulo. Mili ya se encuentra con su dueña original, Ana Miranda, quien vuelve a tener entre sus brazos a esa pequeña que desde su nacimiento ha sido parte de su vida.
Es volver a abrazar a una compañera que estuvo a punto de morir tres veces; una perrita que nació con una condición especial, que fue amada desde el principio y que ahora sobrevivió a una de las explosiones más trágicas y tristes de Guasave.
Mili, la pequeña guerrera de Valle Bonito, volvió a casa. Y su historia nos recuerda que hasta las vidas más pequeñas pueden guardar milagros enormes.