GUAMÚCHIL, SALVADOR ALVARADO.- La limpieza de los panteones municipales de Salvador Alvarado debería de ser una prioridad para el Ayuntamiento y no una actividad justo cuando se aproxima el Día de Muertos, una situación que abre cuestionamientos sobre la falta de mantenimiento permanente en estos espacios, donde el deterioro de tumbas, las losas fracturadas y la acumulación de maleza representan riesgos para quienes acuden a visitar a sus seres queridos.
La administración encabezada por la alcaldesa Guadalupe López González realizó una jornada intensiva de limpieza el pasado 24 de octubre, con maquinaria pesada, camiones de volteo y trabajadores municipales en los panteones del centro de Guamúchil, la colonia Solidaridad y la sindicatura de Villa Benito Juárez, sin embargo muchos otros panteones municipales siguen sin ser atendidos.
Aunque estas acciones ayudan a mejorar la imagen de los camposantos antes de recibir a cientos de familias, la pregunta es inevitable: ¿por qué debe esperarse a que llegue una fecha especial para intensificar labores que deberían realizarse durante todo el año?

TUMBAS DAÑADAS REPRESENTAN UN PELIGRO
El problema no se limita a la basura o la maleza. De acuerdo con información difundida por Protección Civil municipal, el año pasado se detectaron alrededor de 20 tumbas en condiciones de riesgo en los tres principales panteones de Salvador Alvarado, debido a hundimientos, fosas abiertas y losas deterioradas. Las nuevas inspecciones permitirán determinar cuántas persisten en esas condiciones.
Estas fallas representan un peligro para adultos mayores, niñas, niños y demás visitantes, especialmente durante los días de mayor afluencia, cuando las familias recorren los pasillos para llevar flores y recordar a sus difuntos.
En el panteón número 2 de la colonia Solidaridad también se han señalado problemas relacionados con losas dañadas, vandalismo e inseguridad, condiciones que requieren atención más allá de una jornada de limpieza previa al 2 de noviembre.
"No les duran las coronas, no les duran los arreglos que le pone uno, todos se los roban o cambian de lugar y así, no hay seguridad", manifestó la señora Flora Avilés.

EL MANTENIMIENTO NO DEBE SER SOLO POR TEMPORADA
La jornada municipal permitió retirar basura, ramas y escombros, pero la atención de los cementerios no puede reducirse a una operación extraordinaria cada vez que se aproxima el Día de Muertos.
La administración de Guadalupe López González tiene el reto de establecer un programa permanente de limpieza, revisión de estructuras, reparación de accesos, retiro de maleza y señalización de tumbas peligrosas. De poco sirve presentar camposantos limpios durante unos días si después vuelven a acumularse los residuos o permanecen sin reparar las áreas que pueden ocasionar accidentes.
Además, las lluvias recientes han afectado caminos de terracería que comunican con algunos espacios, por lo que también resulta necesario revisar las condiciones de ingreso para evitar dificultades a quienes acuden a visitar a sus familiares.
PIDEN ATENCIÓN CONTINUA Y MAYOR SEGURIDAD
La cercanía de las festividades hace más visibles las carencias, pero el Ayuntamiento debe entender que los panteones son espacios públicos que requieren cuidado constante, respeto y condiciones dignas durante los 365 días del año.
La ciudadanía merece saber qué acciones se realizarán después de las celebraciones, con qué frecuencia se inspeccionarán las tumbas y qué presupuesto se destinará a corregir los daños estructurales.
La limpieza de temporada no sustituye una política de mantenimiento permanente. El gobierno municipal debe pasar de las jornadas extraordinarias a un plan continuo que garantice espacios seguros y en condiciones dignas, sin esperar a que se acerque el Día de Muertos para intervenir.