GUAMÚCHIL, SALVADOR ALVARADO.- El deterioro de los parques y jardines públicos de Salvador Alvarado comienza a hacerse evidente en distintos sectores del municipio, donde espacios destinados al descanso, la convivencia y la recreación familiar presentan condiciones que contrastan con el propósito para el que fueron creados. La falta de césped, los juegos infantiles dañados y el descuido de las áreas verdes alimentan las críticas hacia el gobierno encabezado por Guadalupe López González.
Aunque estos lugares forman parte de la infraestructura pública y su mantenimiento corresponde a las autoridades municipales, habitantes se encuentran con parques áridos, con vegetación escasa y mobiliario que requiere reparaciones. La situación limita el aprovechamiento de estos espacios y genera preocupación entre las familias que buscan un lugar seguro para convivir con sus hijos.

PARQUES SIN VIDA Y CON MANTENIMIENTO DEFICIENTE
En diversas colonias de Salvador Alvarado, los parques muestran una imagen desoladora: áreas donde debería haber césped predominan la tierra seca y los espacios sin vegetación, mientras que la falta de atención constante impide conservar una imagen adecuada.
El problema no se reduce a una cuestión estética. Los parques públicos cumplen una función importante para niñas, niños, jóvenes y adultos, pues ofrecen alternativas de esparcimiento sin necesidad de trasladarse a otros lugares ni realizar gastos adicionales.
Sin embargo, cuando las áreas verdes permanecen descuidadas y las instalaciones no reciben mantenimiento oportuno, estos espacios pierden atractivo y dejan de cumplir plenamente su función social. La pregunta es inevitable: ¿dónde están las acciones permanentes para conservar en condiciones dignas los lugares que pertenecen a la ciudadanía?

JUEGOS INFANTILES QUE PUEDEN REPRESENTAR UN RIESGO
Otro aspecto que genera preocupación es el estado de algunos juegos infantiles, cuya falta de mantenimiento puede representar un peligro para los menores que los utilizan. Columpios, estructuras y otros elementos recreativos necesitan revisiones periódicas para detectar daños y evitar accidentes.
No basta con construir o inaugurar espacios públicos; también es indispensable garantizar su conservación. De poco sirve que las familias cuenten con áreas de recreación si estas no ofrecen condiciones adecuadas para que los niños jueguen con seguridad.
Ante este panorama, el Ayuntamiento debería realizar inspecciones, reparar el mobiliario deteriorado y establecer un programa de mantenimiento que permita atender las necesidades de cada colonia.
LA PLAZUELA PEDRO INFANTE TAMBIÉN MUESTRA DESGASTE
Ni siquiera espacios emblemáticos como la plazuela Pedro Infante parecen escapar del deterioro. Sus jardines y parte de su mobiliario muestran señales de falta de atención, lo que refuerza los cuestionamientos sobre las prioridades del gobierno municipal.
Si el cuidado de parques relativamente pequeños representa un problema, surge otra interrogante sobre el futuro del malecón de Guamúchil y la conservación de sus áreas verdes.
La administración de Guadalupe López González enfrenta el reto de demostrar que el mantenimiento de los espacios públicos sí forma parte de sus prioridades. Las familias alvaradenses no necesitan parques abandonados, sino lugares limpios, seguros y dignos para convivir. Mantenerlos en buenas condiciones no debería ser un favor del gobierno, sino una responsabilidad permanente con la ciudadanía.