La crisis que enfrenta el sector agrícola en la región norte de Sinaloa ha obligado a productores a desprenderse de parte de sus activos para obtener recursos y poder iniciar los ciclos de siembra, advirtió Luis Xavier Zazueta, presidente de la Asociación de Agricultores del Río Fuerte Sur (AARFS).
El dirigente agrícola señaló que algunos productores han tenido que vender maquinaria y equipo indispensable para la actividad, como tractores, rastras y sembradoras, mientras que otros enfrentan incluso la posibilidad de desprenderse de sus tierras ante la falta de rentabilidad.
"El agricultor, lastimosamente, ha tenido que ir desprendiéndose de activos: tractores, rastras, sembradoras, equipo con el que producimos y, también, más importante y más doloroso, limitante para lo que pudiera venirse en un futuro, desprenderse de la tierra."
Zazueta indicó que el panorama también ha impactado el mercado de renta de tierras agrícolas. Aunque los costos de arrendamiento han aumentado, explicó que cada vez existen menos productores interesados en rentar superficies debido a la crisis financiera que atraviesa el campo y a la pérdida de rentabilidad de la actividad.
A esta situación se suma la falta de recursos para cubrir los costos de producción, así como la incertidumbre que prevalece ante el comportamiento de los precios de los productos agrícolas en el mercado.
El presidente de la AARFS advirtió que, ante este escenario, una parte importante de la superficie agrícola podría quedar sin sembrarse durante el ciclo que acaba de iniciar, debido a la falta de financiamiento para adquirir insumos y realizar las labores necesarias para establecer los cultivos.
Recordó que durante el ciclo anterior algunos módulos de riego registraron una reducción importante en la superficie sembrada, principalmente por la disponibilidad de agua, la falta de financiamiento y la baja rentabilidad.
"El año pasado estuvimos al 30 % en algunos módulos que, por el tema del agua y la falta de rentabilidad y de financiamiento, se fueron a esos niveles. Hoy pudiéramos estar hablando de un poco menos por el tema del agua, pero va a seguir muy presente el tema de la poca rentabilidad".
El panorama, advirtió el dirigente agrícola, coloca a los productores ante un doble desafío: disponer de recursos para hacer frente a los costos de producción en un escenario de precios inciertos.
La falta de liquidez no solo compromete el presente ciclo agrícola, sino también los activos que durante años han permitido a los productores mantener su capacidad de trabajo y producción.
