Comerciantes reportan caída de hasta 90% en ventas por restricciones de acceso
Guasave, Sinaloa.- El puente que conectará a Bellavista con Boca del Río representa una apuesta por mejorar la conectividad de la zona costera de Guasave, impulsar el turismo y fortalecer la economía local. Sin embargo, mientras avanzan los trabajos, las restricciones de acceso y las modificaciones en la circulación han generado afectaciones entre comerciantes, restauranteros y pescadores que dependen de la llegada de visitantes.
En Boca del Río, prestadores de servicios han reportado una caída de hasta 90 por ciento en sus ventas, derivada de las dificultades para acceder a la zona. El impacto económico no solo alcanza a los propietarios de restaurantes y comercios, sino también a trabajadores, proveedores y familias cuyos ingresos dependen de la actividad turística y pesquera.
Las complicaciones durante la construcción contrastan con las expectativas que ha generado el proyecto, cuya finalidad es mejorar las condiciones de acceso y facilitar el desplazamiento entre las comunidades costeras.

Mayor conectividad y oportunidades para el turismo
Una vez concluido, el puente permitirá mejorar la comunicación entre Bellavista, Boca del Río y Las Glorias, al ofrecer una alternativa para el tránsito en una zona condicionada por la desembocadura del río Sinaloa.
Se espera que la infraestructura facilite la llegada de visitantes procedentes de Guasave, Guamúchil, Angostura y otros municipios, lo que podría traducirse en una mayor afluencia a las playas, restaurantes y establecimientos de la región.
Asimismo, una circulación más eficiente favorecería el traslado de productos pesqueros, el abastecimiento de negocios y la comercialización de mercancías. El proyecto también contempla banquetas, un andador peatonal, cinco miradores y una vialidad pavimentada de acceso, elementos que podrían contribuir al desarrollo de nuevos servicios turísticos.

Una inversión de 250 millones de pesos
La obra contempla una inversión aproximada de 250 millones de pesos, con un puente de alrededor de 300 metros de longitud y dos kilómetros de vialidad.
Hasta agosto de 2026, la Secretaría de Obras Públicas de Sinaloa reportaba un avance del 45 por ciento y proyectaba concluir los trabajos en diciembre. No obstante, las condiciones climáticas, incluido el mar de fondo, podrían afectar el ritmo de construcción y comprometer la fecha prevista de entrega.
Mientras se concreta el proyecto, el desafío será reducir las afectaciones económicas a los habitantes y comerciantes que esperan beneficiarse de la nueva infraestructura.