Ante la alta dependencia de México de fertilizantes importados, organismos agrícolas y productores de Sinaloa expresaron su respaldo a la planta de amoníaco de Topolobampo, al considerar que el proyecto estratégico podría fortalecer el suministro de insumos para el campo, reducir costos de producción e impulsar la seguridad alimentaria del país.
¿Por qué es considerada estratégica la planta de amoníaco de Topolobampo?
El proyecto contempla la construcción de la planta de amoníaco más grande de América Latina en Topolobampo, con una capacidad de producción estimada de 2 mil 220 toneladas métricas diarias.
La obra es desarrollada por Gas y Petroquímica de Occidente (GPO), empresa mexicana integrante del grupo internacional Proman, corporación con sede en Suiza especializada en la producción de amoníaco, metanol y fertilizantes.
La compañía proyecta iniciar operaciones en 2027 y estima una inversión superior a los 5 mil 600 millones de dólares
De acuerdo con la empresa, el complejo generará más de 3 mil empleos durante su etapa de construcción y alrededor de 450 puestos de trabajo permanentes una vez que entre en funcionamiento.
¿Qué impacto tendría la producción de amoníaco en la agricultura de Sinaloa?
México importa entre el 65 y el 75 por ciento de los fertilizantes que consume el sector agrícola
El pasado jueves 4 de junio, representantes de organismos agrícolas, asociaciones de productores y líderes del sector agropecuario de Sinaloa expresaron su respaldo a la planta de amoníaco que desarrolla la empresa Gas y Petroquímica de Occidente (GPO) en Topolobampo, al considerar que el proyecto podría contribuir al abasto de fertilizantes y fortalecer la actividad agrícola en la entidad.
El posicionamiento se dio durante un encuentro convocado por la Secretaría de Agricultura y Ganadería de Sinaloa, en el que los participantes destacaron la importancia del amoníaco como materia prima para la elaboración de fertilizantes utilizados en la producción de alimentos.
Durante la reunión, los asistentes señalaron que México mantiene una dependencia significativa de las importaciones de amoníaco para atender la demanda nacional, situación que, afirmaron, puede generar incrementos en los costos de producción y dificultades en el suministro del insumo.
Productores advierten riesgos por dependencia de importaciones
Los representantes del sector indicaron que en Sinaloa, donde cada año se cultivan alrededor de 900 mil hectáreas, la disponibilidad de fertilizantes resulta fundamental para mantener la productividad agrícola.
Consideraron que contar con una planta productora en el estado podría reducir la dependencia de proveedores externos, mejorar la disponibilidad del insumo y disminuir los costos asociados al transporte y almacenamiento.
Asimismo, señalaron que en ciclos agrícolas recientes se han registrado dificultades para abastecer oportunamente el amoníaco requerido por los productores, lo que ha obligado a importar producto y trasladarlo desde otros puntos del país.
Durante la reunión participaron, entre otros, Jesús Alberto Rojo Plascencia, presidente de la Confederación de Asociaciones Agrícolas del Estado de Sinaloa (CAADES); Roberto Bazúa Campaña, presidente de la Asociación de Agricultores del Río Culiacán (AARC); Teodoro Menchaca, presidente de la Asociación de Agricultores del Río Sinaloa Poniente (AARSP); así como dirigentes de diversos organismos productivos y representantes del sector agropecuario.
