En México, el acceso a puestos de gobierno no siempre está relacionado con la preparación académica o la experiencia profesional. Una realidad que abre el debate sobre los perfiles de quienes toman decisiones y administran recursos públicos. Porque más allá de los títulos, la pregunta es: ¿qué tan preparados están para desempeñar las funciones que les corresponden y responder a las necesidades de la ciudadanía?.
En Sinaloa, de acuerdo con la Constitución Política del Estado y la Ley de Gobierno Municipal, los requisitos legales para aspirar y ocupar los cargos de presidente municipal o regidor son principalmente de carácter político-electoral y civil, y se limitan a los siguientes:
-Ser ciudadano mexicano por nacimiento y estar en pleno ejercicio de sus derechos.
-Ser originario del municipio o contar con una residencia efectiva en él.
-Tener una edad mínima cumplida al día de la elección.
-Contar con un modo honesto de vivir y estar inscrito en el padrón electoral.
En la legislación electoral del estado no se establece como requisito obligatorio contar con un título profesional, cédula o grado académico universitario para postularse o fungir como alcalde o regidor.
La revisión de los perfiles curriculares de los 20 alcaldes de Sinaloa revela que entre 18 cuentan con estudios superiores concluidos, algunos incluso con posgrados. Sin embargo, contar con un título universitario no garantiza, por sí mismo, las competencias necesarias para administrar un municipio o dirigir áreas especializadas del gobierno.
El especialista en derecho electoral, Jaime González Ochoa, advierte que la falta de requisitos de formación profesional para ocupar cargos de elección popular puede repercutir en la capacidad de gestión de los gobiernos municipales, afectar la calidad de los servicios públicos y limitar el desarrollo de las comunidades.
"Qué consecuencias estamos pagando los ciudadanos, bueno hay que salir a la calle, hay que ver cómo estamos gobernados, hay que ver las fallas estructurales que está sucediendo no solo en Ahome si no en todo el país dada esa falta de perfil técnico de quienes gobiernan".
Pero la discusión sobre los perfiles no termina en las presidencias municipales. También alcanza a quienes están al frente de áreas estratégicas, donde la preparación técnica puede ser determinante.
Para la investigadora y especialista en el cuidado del agua, Sandra Guido, la designación de personas sin el perfil adecuado al frente de los organismos operadores de agua en Sinaloa es un problema que ha contribuido a mantener a estas instituciones en números rojos y profundizar su crisis financiera y operativa.
"Los directores o gerentes de los organismos operadores muchas veces no cumplen con el perfil técnico, llegan a aprender cómo está la cosa".
Un título universitario no garantiza un buen gobierno, pero la falta de preparación técnica en áreas especializadas puede tener consecuencias para toda la ciudadanía.
