GUAMÚCHIL, SALVADOR ALVARADO.- Cansados de esperar una solución que no llega, habitantes de las colonias Las Glorias y Primero de Mayo, en Guamúchil, volvieron a poner sobre la mesa la necesidad urgente de pavimentar la calle Nayarit, una vialidad que comparten ambos sectores y que, de acuerdo con los residentes, lleva años sin recibir la atención que requiere por parte del gobierno municipal.
Los vecinos señalan que esta calle funciona como una arteria importante para la movilidad de las dos colonias; sin embargo, sus condiciones y características geográficas la convierten en un punto de riesgo durante la temporada de lluvias. Las corrientes de agua que descienden por la zona pueden transformar la vialidad en un arroyo de fuerte caudal, dificultando el paso de peatones y vehículos y poniendo en peligro a las familias que viven en sus alrededores.
La inconformidad apunta al Ayuntamiento de Salvador Alvarado, encabezado por la alcaldesa Guadalupe López, a quien los habitantes piden gestionar los recursos necesarios para concretar una obra de pavimentación que consideran indispensable. Para ellos, no se trata únicamente de mejorar la imagen urbana, sino de atender una problemática que compromete la seguridad y el patrimonio de las familias.
"Pues requerimos que se nos haga, pues como luego dicen, se nos haga algo para acá con nosotros, no nada más para la colonia Las Glorias, sino para todo el municipio de Salvador Alvarado". Indicó el ciudadano Ramón Castellanos.
CON LAS LLUVIAS, LA CALLE SE CONVIERTE EN UN PELIGROSO ARROYO
Uno de los principales motivos de preocupación es el comportamiento del agua durante las precipitaciones. Los residentes advierten que la calle Nayarit se convierte en un cauce por el que baja el agua con fuerza, situación que complica la circulación y puede impedir que las personas transiten con seguridad.
De acuerdo con los testimonios vecinales, en algunas ocasiones las inundaciones han alcanzado viviendas, provocando temor entre quienes viven en el sector ante la posibilidad de que una nueva lluvia vuelva a poner en riesgo sus pertenencias.
Esta situación evidencia la importancia de que cualquier proyecto de rehabilitación contemple no solamente la pavimentación, sino también las condiciones de escurrimiento pluvial, con el propósito de evitar que la obra termine trasladando o agravando el problema del agua.
Los habitantes consideran que resulta preocupante que una vialidad con estas características continúe sin una solución definitiva, pese a los años de solicitudes y a los riesgos que representa cada temporada de lluvias.

DOS COLONIAS QUE SIGUEN ESPERANDO UNA RESPUESTA
La exigencia no corresponde a un solo grupo de vecinos. Residentes de Las Glorias y Primero de Mayo coinciden en que la calle Nayarit necesita una intervención integral que permita mejorar la movilidad y reducir los riesgos para quienes viven en ambos asentamientos.
Los afectados cuestionan que, después de tanto tiempo solicitando la obra, todavía no tengan certeza sobre cuándo podría concretarse. Mientras tanto, deben convivir con la preocupación de que las precipitaciones provoquen nuevas corrientes e inundaciones.
Para las familias, el problema no debería atenderse únicamente cuando se presentan emergencias. Consideran que el gobierno municipal tiene la responsabilidad de anticiparse a los riesgos mediante proyectos de infraestructura, gestiones presupuestales y acciones preventivas que protejan a la población.
Por ello, piden que la administración municipal explique si existe un proyecto ejecutivo para pavimentar la calle, si se han realizado estudios pluviales y qué gestiones se han iniciado para obtener los recursos necesarios.
PIDEN A GUADALUPE LÓPEZ QUE PASE DE LAS PROMESAS A LOS HECHOS
Los vecinos hicieron un llamado a la alcaldesa Guadalupe López para que atienda directamente sus planteamientos y coloque la pavimentación de la calle Nayarit entre las prioridades de su administración.
La inconformidad radica en que, según los residentes, las solicitudes se han prolongado durante años sin que se concrete una solución que les permita dejar atrás la incertidumbre cada vez que llueve.
La pavimentación de esta vialidad requiere voluntad de gestión, planeación y recursos, pero también transparencia para que la población conozca los avances, los obstáculos y los plazos de ejecución. Sin esa información, los habitantes continúan sin saber si su demanda será atendida o permanecerá pendiente.
Los residentes insisten en que no buscan una obra de lujo, sino una infraestructura básica que contribuya a la seguridad de sus familias y facilite el tránsito entre ambas colonias.
La exigencia para el gobierno de Salvador Alvarado es clara: que la calle Nayarit deje de ser una petición postergada y se convierta en un proyecto concreto, con medidas adecuadas para el manejo del agua de lluvia.
Mientras no exista una respuesta verificable, las familias de Las Glorias y Primero de Mayo seguirán enfrentando la preocupación de que una nueva tormenta transforme su calle en una corriente peligrosa y vuelva a poner en riesgo sus viviendas y su patrimonio.