La violencia incesante en el centro y sur de Sinaloa, así como el estigma que ha generado, están impactando negativamente la llegada de turistas a los municipios del norte del estado. En Los Mochis, operadores turísticos reportaron una disminución del 20 por ciento en la demanda de servicios durante el reciente periodo vacacional de verano.
Cynthia Janeth Valdez Vega, directora de Soley Tours, señaló que el sector resintió durante estas vacaciones una menor afluencia de turistas provenientes de distintas regiones del país, quienes tradicionalmente pernoctan en Los Mochis para abordar el Tren Chepe con destino a las Barrancas del Cobre.
"Aproximadamente un 20%, sí se ha sentido, el tren chepe vemos que ha reducido sus movimientos su afluencia turística entonces están implementando estrategias de promoción de descuentos de capacitación".
Caída en la llegada de turistas a Los Mochis impacta en sectores de la economía local
La operadora turística señaló que la disminución en la llegada de visitantes a Los Mochis representa un impacto negativo para la economía local, debido a la reducción de la derrama económica, situación que resienten diversos sectores, entre ellos la industria restaurantera, el sector hotelero, el transporte público y el comercio local.
"Sí, es una cadenita que afecta a muchos tipos de empleos. Tú sabes que empieza desde el taxista que los recibe en el aeropuerto, el guía que les brinda atención, el mesero en el restaurante, la recepcionista en el hotel, el operador en el tren y nosotros, como agentes de viajes. Entonces, es una cadena que sí afecta".
Detalló que, aunque la zona norte del estado mantiene una situación tranquila, los hechos de violencia registrados en Culiacán y Mazatlán envían una señal negativa y generan temor entre los turistas nacionales y extranjeros.
Esta percepción también afecta a los municipios del norte y se traduce en una menor afluencia de visitantes hacia destinos turísticos consolidados, como las Barrancas del Cobre, donde Los Mochis es considerada la puerta de entrada a través del Tren Chepe.
Ante este panorama, el sector turístico demanda una estrategia de seguridad efectiva que permita obtener resultados a corto plazo y evitar mayores afectaciones a la actividad turística y a la economía de la región.
