En menos de una semana, autoridades federales aseguraron 19 millones de cigarrillos de procedencia irregular en el puerto de Lázaro Cárdenas. Los decomisos encendieron las alertas sanitarias por la posible comercialización de estos productos, cuya procedencia y composición no han sido verificadas.
El 8 de octubre fueron asegurados 10 millones de cigarrillos y el día 13 otros nueve millones. En ambos contenedores se había declarado una mercancía distinta a la que realmente transportaba.
Las autoridades sanitarias también participan en los procedimientos para destruir los cigarrillos asegurados y evitar que lleguen al mercado.
Juan Manuel Moreno: "A veces vienen de la federación a hacer destrucción masiva de estos cigarrillos apócrifos o a veces nos mandan a nosotros como enlaces estatales a ser partícipes y atestiguar la destrucción masiva de los cigarrillos".
Pero además del contrabando, preocupa el impacto del tabaquismo en la salud de los michoacanos.

El consumo de tabaco incrementa el riesgo de enfermedades pulmonares, cardiovasculares y distintos tipos de cáncer. El humo de segunda mano también representa un peligro para quienes no fuman.
Mientras continúan los aseguramientos en el puerto, Coepris mantiene operativos de vigilancia en establecimientos comerciales para detectar cigarrillos de procedencia irregular. El desafío no solo es impedir su ingreso al país, sino evitar que estos productos lleguen a los consumidores sin que exista certeza sobre su origen y composición.