La cercanía del huracán "Polo" y el incremento en el nivel del mar ya generan afectaciones en algunos campamentos tortugueros de la costa de Michoacán, por lo que la Comisión de Pesca del Estado activó protocolos para proteger estos espacios y reducir el impacto que pudiera dejar el fenómeno meteorológico.
En total, son 25 campamentos tortugueros los que se encuentran bajo vigilancia en la zona costera, donde las autoridades mantienen acciones para proteger los sitios de anidación de las tortugas marinas.
El secretario de la Comisión de Pesca, Ramón Hernández Orozco, explicó que los campamentos se encuentran en diferentes etapas de la temporada. Algunos ya lograron trasladar los huevos recolectados a zonas de mayor seguridad, mientras que otros todavía mantienen ejemplares y nidos en las playas, lo que representa uno de los principales riesgos ante el incremento de la marea y el oleaje.
El funcionario informó que algunos de estos sitios comenzaron a registrar inundaciones, aunque por el momento todavía no existe un recuento definitivo sobre el número de nidos o huevos que pudieran haber resultado afectados.
Las condiciones meteorológicas también han obligado a realizar ajustes en los propios campamentos. En algunos casos, el personal ha comenzado a desmontar parte de las estructuras para proteger el material utilizado durante las labores de conservación y evitar que sea destruido o arrastrado por los fuertes vientos.
"Los campamentos algunos se tienen que desmantelar por el tema del aire para resguardarles un poquito su material, pero pues ahí vamos pasando bien", explicó Ramón Hernández Orozco.
Las autoridades mantienen bajo resguardo alrededor de 213 kilómetros de playa con el objetivo de proteger los sitios de anidación y evitar la pérdida de huevos de tortuga marina.

De acuerdo con la Comisión de Pesca, hasta el momento se han logrado poner a salvo aproximadamente dos millones de huevos; sin embargo, se estima que todavía permanecen entre tres y cuatro millones más distribuidos en diferentes puntos de las playas michoacanas.
La preocupación se concentra principalmente en los campamentos donde todavía existen nidos en zonas expuestas al oleaje y al incremento de la marea, debido a que una inundación podría afectar directamente la viabilidad de los huevos y provocar la pérdida de crías.
El secretario señaló que será hasta el próximo sábado o domingo cuando las autoridades puedan realizar un balance más preciso de los daños, una vez que se conozca el comportamiento final del huracán y si su trayectoria genera un impacto directo o indirecto sobre las costas de Michoacán.
Mientras tanto, el personal de los campamentos y las autoridades ambientales mantienen vigilancia constante para proteger los nidos y resguardar las instalaciones ante las condiciones adversas.
El objetivo, señalaron, es reducir al mínimo las pérdidas y garantizar la protección de la mayor cantidad posible de huevos durante el paso del fenómeno meteorológico.