Más de 24 horas después de que inició el operativo de seguridad en el Centro Histórico de Morelia, las fuerzas estatales y municipales mantienen el resguardo de las principales plazas públicas y puntos de acceso, ante el intento de integrantes del Frente Nacional de la Lucha por el Socialismo de instalar puestos y permanecer en esta zona de la capital michoacana.
Desde la mañana del 1 de octubre, elementos de seguridad desplegaron un operativo que incluyó el cierre con vallas de la avenida Madero y una barrera humana a la altura del Monumento a Lázaro Cárdenas. El despliegue se mantuvo durante toda la noche, con agentes permaneciendo en los puntos considerados estratégicos para impedir que los manifestantes avanzaran hacia las plazas públicas.
La presencia policial se reforzó posteriormente ante el anuncio de una marcha de estudiantes en conmemoración de los disturbios de Tlatelolco, ocurridos el 2 de octubre de 1968 y que dejaron estudiantes muertos. Ante la movilización prevista, las autoridades incrementaron las medidas de vigilancia con el objetivo de evitar daños en fachadas, monumentos y calles del Centro Histórico.
El escenario mantiene posiciones encontradas. Por un lado, las autoridades no han cedido en su decisión de impedir que los comerciantes ingresen con sus puestos y mercancía para instalarse en las plazas públicas. Por otro, los integrantes del Frente Nacional de la Lucha por el Socialismo mantienen su postura de avanzar y realizar las acciones que tenían contempladas.
Durante la noche del 1 de octubre, el operativo también incorporó grúas que fueron trasladadas hasta la zona. La presencia de estas unidades responde a la previsión de las autoridades ante cualquier eventualidad que pudiera derivar en una situación de violencia.

De ser necesario, las grúas podrían utilizarse para retirar los vehículos que transportan la mercancía de los integrantes del Frente Nacional, quienes pretenden instalarse en distintos puntos del Centro Histórico.
El despliegue ha convertido a la avenida Madero y los alrededores del Monumento a Lázaro Cárdenas en uno de los principales puntos de vigilancia. Elementos estatales y municipales permanecen apostados en la zona, mientras continúan los cierres y restricciones para impedir el paso de los comerciantes hacia las plazas.
La tensión también se relaciona con las actividades programadas por el 2 de octubre, una fecha que cada año reúne a estudiantes y organizaciones sociales en movilizaciones para recordar los acontecimientos de 1968. En Morelia, las autoridades buscan que estas expresiones no deriven en afectaciones al patrimonio del Centro Histórico.
Hasta el momento, el operativo se mantiene activo y las corporaciones permanecen desplegadas en los puntos de acceso. La vigilancia continuará mientras persista la intención de instalar puestos en las plazas públicas y durante el desarrollo de las movilizaciones previstas.
Así, a más de 24 horas del inicio del dispositivo, el Centro Histórico de Morelia permanece bajo un fuerte resguardo, con vallas, elementos de seguridad y unidades de grúa listas para intervenir en caso de que las autoridades determinen necesario retirar vehículos o mercancía de la zona.