Integrantes de la comunidad de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo marcharon este martes para exigir respeto a la autonomía de la institución y rechazar la intervención del Congreso del Estado en el proceso de elección de la próxima rectoría.
La movilización fue encabezada por la rectora, directivos y profesores, quienes partieron del Antiguo Colegio Primitivo de San Nicolás con rumbo al Palacio Legislativo, donde manifestaron su inconformidad por la reactivación de la Comisión Inspectora de la Rectoría.
De acuerdo con los señalamientos realizados durante la protesta, esta comisión contempla la participación de exrectores de la casa de estudios para vigilar el procedimiento mediante el cual se elegirá a quien ocupará la rectoría. Para los manifestantes, la medida representa un intento de intromisión del Poder Legislativo en decisiones que corresponden a la comunidad universitaria.
Durante la marcha, la rectora Yarabí Ávila sostuvo que detrás de esta propuesta existiría el interés de favorecer a un aspirante que, aseguró, no cuenta con el respaldo de los estudiantes y que buscaría evitar que el alumnado participe mediante una votación en la elección de la próxima autoridad universitaria.
ACUSAN APOYO A PERFIL NO APROBADO POR EL ESTUDIANTADO
Aunque acusó que la reactivación de la comisión podría utilizarse para beneficiar a un perfil cercano al gobierno estatal, la rectora no reveló el nombre de la persona a la que hizo referencia.
"El temor a la aprobación de este reglamento es precisamente que hay temor de parte de un candidato que no cuenta con la aprobación de la comunidad universitaria y este es el amague que se quiere realizar para beneficiar a una persona que no cumple con los requisitos que señala precisamente la ley orgánica y nuestro estatuto", declaró.
La inconformidad se centra en las atribuciones que tendría la comisión y en la posibilidad de que el Congreso intervenga en un procedimiento interno de la institución, cuya autonomía está reconocida legalmente.
Los participantes insistieron en que la elección de la próxima rectoría debe desarrollarse sin presiones externas y conforme a las disposiciones que rigen la vida interna de la Universidad Michoacana.
La protesta ocurre en medio de la discusión sobre las reglas y los mecanismos que definirán la sucesión en la rectoría. La controversia abre un nuevo frente entre las autoridades universitarias y el Poder Legislativo, mientras la comunidad nicolaita exige que se respete su capacidad para decidir sobre el futuro de la institución.