Michoacán obtuvo la certificación y el permiso necesario para realizar actividades turísticas de avistamiento de ballenas en su litoral, luego de varios años de estudios, capacitación y trabajo coordinado entre autoridades, especialistas y comunidades pesqueras de la región. Con este reconocimiento, el estado podrá promover formalmente esta actividad como una alternativa de turismo ecológico, bajo medidas que garanticen la protección de los mamíferos marinos.
De acuerdo con la temporada de llegada de estos ejemplares a las costas michoacanas, los recorridos de observación podrán realizarse del 15 de diciembre al 20 de marzo, principalmente en el municipio de Lázaro Cárdenas, en el tramo que comprende desde Playa Jardín hasta Barra Nexpa.
Este permiso representa un avance para el desarrollo de actividades turísticas relacionadas con la biodiversidad marina, particularmente porque permitirá a las comunidades de la zona ofrecer recorridos regulados para observar a las ballenas durante su paso por el litoral del estado.
Como antecedente, durante 2024 se contabilizaron 62 avistamientos, en los que fueron identificados 123 ejemplares, una cifra que refleja la presencia de estos mamíferos en aguas michoacanas y el potencial que existe para impulsar esta actividad turística.
Sin embargo, la autorización establece condiciones específicas para evitar que los recorridos interfieran con el comportamiento natural de las especies. Por ello, las actividades deberán desarrollarse conforme a la Norma Oficial Mexicana NOM-131, que establece los lineamientos y medidas de protección para realizar el aprovechamiento no extractivo de la vida silvestre mediante la observación de ballenas.

Como parte de este proceso, actualmente se cuenta con 10 banderines que serán entregados a las embarcaciones que cumplan con los requisitos establecidos para ofrecer los recorridos. Este distintivo permitirá identificar a las unidades autorizadas para realizar los avistamientos y garantizar que operen bajo las disposiciones correspondientes.
Alejandra Ochoa, del Instituto de Ciencia, Tecnología e Innovación, destacó la participación de las comunidades pesqueras, particularmente de Caleta de Campos, cuyos integrantes aportaron sus conocimientos sobre el comportamiento de las especies marinas y se comprometieron con el desarrollo de esta actividad.
"Y de nueva cuenta pues agradecer a todas las comunidades de pescadores sobre todo en Caleta de Campos particularmente que son los que se comprometieron y los que conocen todo este comportamiento de los mamíferos y no nada más hay ballenas, sino también hay otras especies de delfines y otros mamíferos marinos".
La participación de los pescadores será fundamental, debido a que su experiencia en las actividades marítimas y el conocimiento que tienen de la zona permitirán fortalecer las labores de observación y contribuir al cumplimiento de las medidas ambientales.
Otro de los aspectos importantes de esta certificación es que tendrá que renovarse cada año, por lo que las autoridades ambientales y las instituciones dedicadas a la ciencia y la investigación deberán mantener el trabajo conjunto para cumplir con los requisitos y conservar la autorización.
De esta manera, Michoacán busca incorporar el avistamiento de ballenas a su oferta turística, aprovechando la riqueza natural de sus costas y generando nuevas oportunidades económicas para las comunidades que dependen de las actividades marítimas.
La intención es que los visitantes puedan conocer la biodiversidad del Pacífico michoacano mediante recorridos responsables, en los que la conservación de las especies y el respeto a su entorno sean prioritarios.
Con esta certificación, el estado abre una nueva posibilidad para impulsar el turismo de naturaleza, al tiempo que reconoce el papel de las comunidades locales en la protección y conocimiento de la vida marina.