El Morebús todavía no comienza a operar y ya enfrenta cuestionamientos sobre su impacto ambiental, capacidad de transporte y financiamiento. Un proyecto presentado como solución a los problemas de movilidad de Morelia, pero que ha sufrido modificaciones desde su anuncio.
María Belén Ortega, activista por el medio ambiente: "Le estamos pidiendo al gobernador que si el pueblo está hablando pues que venga y de la cara porque no se nos ha dado ni explicaciones, ni mesas de trabajo, él simplemente ha dicho que va a continuar con el Morebús, no queremos que nos corten los árboles, ni que dañen los ecosistemas porque nosotros vivimos aquí, ellos ya se van en un año".
Inicialmente se contemplaba retirar más de 600 ejemplares de flora, pero tras las protestas se anunció el trasplante de árboles. También cambió el modelo de operación: los autobuses ya no serán propiedad del gobierno, sino de una empresa integrada por concesionarios del transporte público.
Alfredo Ramírez Bedolla, gobernador de Michoacán: "Ya se formó una empresa privada que conformaron 260 concesionarios del transporte público de Michoacán que conforman la empresa, ellos van a ser los dueños del material rodante, así le llaman".
Otra de las dudas es su alcance. Transportistas estiman que, de los 900 mil usuarios diarios del transporte público, el Morebús atenderá únicamente a 40 mil.
José Trinidad Martínez Pasalagua, líder transportista: "Desconocemos cuál es el proyecto, cómo lo están haciendo, porque verdaderamente los están haciendo con las patas y a la carrera, ellos buscan ganar, ganar billete"
A los cuestionamientos ambientales y operativos se suma el costo del proyecto. Desde el Congreso estatal también se advierte sobre la necesidad de destinar recursos adicionales para sostener el sistema.

Juan Carlos Barragán, diputado de Michoacán: "Ahora con la reforma que presenta el gobierno del Estado es que solicita que prácticamente se le entreguen cerca de 200 millones de pesos más para sostener este transporte que no será rentable para el estado de Michoacán".
Así, antes de transportar a su primer pasajero, el Morebús enfrenta preguntas fundamentales: cuánto terminará costando, qué porcentaje de la demanda atenderá y si realmente mejorará la movilidad de los morelianos.