Transportistas de Michoacán presentaron ante el Congreso del Estado una propuesta para que el Gobierno estatal también destine recursos públicos al subsidio de combis y camiones del transporte colectivo, bajo un esquema de apoyo similar al que se contempla para los nuevos sistemas de movilidad Morebús y Teleférico.
La petición surge luego de que el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla impulsara una reforma para garantizar recursos anuales destinados a la operación y continuidad de estos dos nuevos modelos de transporte. Ante esta medida, los concesionarios solicitaron que los apoyos económicos también se extiendan a las unidades que actualmente prestan el servicio público en la entidad, al considerar que debe existir equidad en la distribución de los recursos.
Los transportistas señalaron que, al inicio de los proyectos Morebús y Teleférico, se planteó que ambos sistemas operarían con los recursos que generaran, sin depender del presupuesto estatal. Por ello, cuestionaron que ahora se contemple garantizarles financiamiento público mientras las combis y los camiones tradicionales deben sostener sus operaciones bajo sus propios esquemas de ingresos.
José Trinidad Martínez Pasalagua, líder transportista, argumentó que las unidades convencionales atienden a la mayor parte de los usuarios del transporte público en Michoacán, por lo que consideró necesario revisar la distribución de los apoyos gubernamentales.
José Martínez Pasalagua: "Más o menos se mueven 900 mil usuarios diarios, de esos 900 mil usuarios diarios ellos van a mover entre 30 y 40 mil usuarios y nosotros movemos el resto, 860 mil, entonces cómo vas a darle exclusividad a un servicio que no le soluciona nada la movilidad de la ciudadanía".

Además de exigir condiciones equitativas, los transportistas manifestaron preocupación por el impacto que podría tener el financiamiento de los nuevos sistemas en las finanzas públicas. De acuerdo con sus estimaciones, Morebús y Teleférico necesitarían al menos un millón de pesos anuales para mantener su funcionamiento, recursos que, señalaron, tendrían que contemplarse dentro del presupuesto estatal.
En este contexto, advirtieron sobre la necesidad de analizar de dónde provendrían los recursos, ante las necesidades presupuestales que también enfrentan áreas prioritarias como salud, educación y seguridad. Los inconformes sostienen que cualquier decisión sobre el financiamiento del transporte debe considerar tanto la viabilidad de los nuevos proyectos como la operación del sistema convencional.
A las críticas se sumó el diputado local Juan Carlos Barragán, quien cuestionó la pertinencia de las obras y manifestó su desacuerdo con los proyectos impulsados por el Gobierno estatal.
"Es un transporte público que solamente es para saciar el ego de quien hoy está al frente del gobierno de Michoacán y aunque es de mi partido, nosotros siempre lo hemos dicho, no compartimos este tipo de obras".
La propuesta presentada ante el Congreso abre nuevamente la discusión sobre el financiamiento del transporte público en Michoacán, la distribución de los recursos estatales y las condiciones en las que operarán los nuevos sistemas de movilidad frente a las unidades concesionadas que actualmente trasladan a la mayoría de los usuarios.