Manifestaciones, calles cerradas y dificultades para llegar a los negocios se han convertido en parte de la rutina del Centro Histórico de Morelia. Para los comerciantes, las consecuencias se reflejan en sus ingresos: estiman una caída de entre el 15 y el 20 por ciento en sus ventas.
Alfonso Guerrero, Asociación de Comerciantes y Vecinos del Centro Histórico: "Han dejado de venir al centro en una gran cantidad, entonces nuestras ventas han sido muy bajas, calculamos que ha habido una disminución de entre el 15 y el 20%".
Estas afectaciones se debieron al reciente operativo de seguridad, que incluyó vallas en la avenida Madero y el monumento a Lázaro Cárdenas para impedir la instalación de comerciantes ambulantes.
Jesús Camarco, integrante del Frente Nacional de La Lucha por el Socialismo: "En vista de que esta jornada de lucha siempre se ha realizado en el Centro Histórico, ya tenemos más de 20 años, desde el 2003 pues nuestra jornada de lucha es para protestar, para realizar las actividades, es el ejercicio de nuestros derechos". 
Pero las afectaciones van más allá de las ganancias. Algunos comerciantes aseguran que, cuando las ventas disminuyen, incluso se complica reunir el dinero para pagar a sus trabajadores.
Luis Alejandro Hernández, locatario: "Es muy complicado el poder pagarles en las fechas que pasa esto porque sí es, bajando tanto la venta tenemos que agarrar de otros meses o tal vez esperarnos hasta el mes de diciembre, noviembre que empiezan a subir las ventas".
A los cierres viales se suma el temor de algunos clientes ante la posibilidad de enfrentamientos durante las movilizaciones.
"Pues las personas sí tenían un poquito de miedo a ingresar, de que hubiera algunos enfrentamientos".
"Esto lo que provoca es que la ciudadanía estemos inconformes, estemos molestos porque la libertad de expresión se debe de respetar... pero cuando ya se transgrede la Ley, cuando ya se violentan las cosas se está incurriendo en delitos".
Mientras los manifestantes defienden su derecho a protestar, los comerciantes reclaman condiciones para mantener abiertos sus negocios. Dos demandas que siguen encontrándose en las mismas calles, sin que hasta ahora se exponga una solución que permita atender ambas.