Trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) se manifestaron en Michoacán como parte de una movilización nacional para exigir mejores condiciones laborales, un incremento salarial que consideren justo y el suministro suficiente de medicamentos y herramientas para desempeñar sus funciones.
Las protestas se realizaron durante la noche del 8 de octubre en distintos puntos del estado, con la participación de personal de Morelia, Charo, La Piedad, Zamora y Zacapu, donde los inconformes se concentraron en instalaciones y delegaciones del Instituto para expresar su desacuerdo con el aumento salarial anunciado.
De acuerdo con los trabajadores participantes, el incremento fue de 2.9%, porcentaje que consideran insuficiente frente a sus necesidades económicas y las responsabilidades que desempeñan diariamente. Por ello, plantearon que un ajuste de al menos 10% sería más adecuado para mejorar sus ingresos y responder al encarecimiento del costo de vida.
Durante las manifestaciones, los empleados utilizaron pancartas para visibilizar sus demandas y señalar que las inconformidades no se limitan al salario, sino que también incluyen las condiciones en las que realizan sus actividades. Entre sus principales exigencias se encuentran garantizar el abasto de medicamentos y proporcionar insumos, equipos y herramientas necesarias para brindar atención y cumplir con las labores administrativas y operativas.

Los inconformes sostuvieron que la falta de materiales puede dificultar el trabajo cotidiano del personal, por lo que pidieron que sus planteamientos sean atendidos por las autoridades correspondientes.
Uno de los trabajadores que participó en la movilización destacó que la protesta se desarrolló de manera pacífica y que las actividades habituales de la institución continuaron sin interrupciones.
"Pero nada más es la manifestación aquí pacífica sin alterar los trámites del Instituto, aquí es nuestra delegación A, los trámites administrativos que se están haciendo se están realizando de manera normal".
Sin embargo, aunque inicialmente se había anunciado que el viernes 9 de octubre se realizarían bloqueos para aumentar la presión sobre las autoridades, los trabajadores señalaron que estas actividades fueron canceladas. Según sus testimonios, algunos empleados habrían recibido amenazas de que su participación en las protestas podría derivar en afectaciones a sus prestaciones laborales. Estas presuntas advertencias no fueron confirmadas de manera independiente.
La inconformidad forma parte de un conflicto más amplio entre trabajadores inconformes y la representación sindical. De acuerdo con información publicada por La Jornada, el rechazo se concentra en el aumento de 2.9% directo al salario tabular, mientras que los manifestantes demandan un incremento de al menos 10% en ese rubro. El acuerdo salarial para el periodo 2026-2027 también contempla otros componentes, por lo que el porcentaje directo al sueldo base es el principal punto de desacuerdo.