La Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) retomó sus actividades académicas este jueves 5 de noviembre, luego de que estudiantes manifestaran su inconformidad ante la suspensión de clases y exigieran que los conflictos políticos y administrativos no afectaran su derecho a la educación.
La decisión se tomó después de varias horas de paro y de las expresiones de rechazo por parte de la comunidad estudiantil, que cuestionó la determinación de la rectoría de suspender indefinidamente las labores en las preparatorias y facultades de la institución.
Cabe recordar que la administración universitaria había convocado a un paro de actividades a partir del 4 de noviembre y hasta nuevo aviso, como respuesta a la reforma aprobada por el Congreso de Michoacán relacionada con el procedimiento para elegir a quien ocupará la rectoría de la Casa de Hidalgo en 2027.
Sin embargo, la medida generó inconformidad entre estudiantes, quienes se pronunciaron en contra de que las diferencias entre las autoridades universitarias y el Gobierno de Michoacán interrumpieran su formación académica. Entre sus principales preocupaciones estuvo la posibilidad de perder clases y que el conflicto institucional tuviera consecuencias en sus actividades escolares.
Tras las manifestaciones y el llamado de los alumnos a mantener abiertas las instalaciones, las puertas de las preparatorias y facultades fueron abiertas nuevamente, por lo que se determinó continuar con las actividades de manera habitual a partir de este jueves.
De esta manera, la comunidad universitaria regresó a las aulas, aunque el desacuerdo por la reforma que modifica el mecanismo de elección de la próxima persona titular de la rectoría continúa como uno de los principales puntos de tensión entre la institución y las autoridades estatales.

Por otra parte, durante la noche, la rectora de la Universidad Michoacana, Yarabí Ávila González, acompañada de académicos, docentes y algunos estudiantes, encabezó una velación simbólica para representar lo que considera la muerte de la autonomía universitaria.
La actividad se realizó en los jardines de Ciudad Universitaria, donde colocaron un ataúd en medio del espacio, rodeado de veladoras y con el logotipo de la institución. La representación buscó expresar el rechazo de la rectoría a la reforma impulsada por el Gobierno de Michoacán y aprobada por el Congreso local.
La rectora ha sostenido que los cambios avalados por los legisladores representan una afectación a la autonomía de la Casa de Hidalgo, particularmente por las modificaciones al procedimiento mediante el cual se elegirá a la próxima persona titular de la institución.
Con esta representación simbólica, la administración universitaria buscó visibilizar su postura frente a una reforma que considera una amenaza para la vida autónoma de la Universidad Michoacana.
Así, mientras las actividades académicas se normalizaron tras las manifestaciones estudiantiles, el conflicto político y universitario permanece abierto, con dos posturas encontradas: por un lado, la exigencia de respetar la autonomía de la institución y, por otro, la demanda de los estudiantes de garantizar que las diferencias entre autoridades no afecten su derecho a continuar con su educación.