En el marco del Día Mundial del Vehículo Eléctrico, las cifras confirman que la electromovilidad ya no es una promesa a futuro, sino una transformación en marcha: la Agencia Internacional de Energía (AIE) elevó su previsión para 2026 y estima que los vehículos eléctricos representarán 29% de todas las ventas mundiales de autos, equivalentes a 23 millones de unidades, de acuerdo con su informe Global EV Outlook 2026 (agosto 2026).

México, con un mercado que casi duplica su crecimiento
En México, el fenómeno avanza incluso más rápido que el resto del sector automotor. Entre enero y agosto de 2026 se vendieron 129,359 vehículos híbridos y eléctricos, un incremento de 46.1% frente al mismo periodo de 2025, de acuerdo con la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), con cifras del INEGI. Estos vehículos ya representan 12.8% de todo el mercado automotor mexicano, y en agosto alcanzaron una participación de 13.2% de las ventas totales. La adopción, sin embargo, sigue concentrada geográficamente: la Ciudad de México acumula 30,109 unidades (23.3% del total nacional), seguida del Estado de México, Nuevo León,Jalisco y Guanajuato.

Lo positivo: la eficiencia que respaldan los especialistas
Expertos en el sector coinciden en que los motores eléctricos son considerablemente más eficientes: aprovechan entre 90% y 95% de la energía para mover las ruedas, frente a apenas 20% y 25% en los motores de combustión interna, de acuerdo con un estudio técnico publicado en la revista TERYS con base en datos de Iberdrola. Un especialista consultado por El Economista (España, abril 2026) señala que los eléctricos superan a los híbridos si la prioridad es el ahorro económico, ya que la recarga eléctrica suele ser más barata que los combustibles, aunque matiza que el factor decisivo sigue siendo la cercanía a puntos de carga.

Lo negativo: las dudas que persisten entre especialistas
No todo son ventajas, según distintos análisis. Investigadores citados por la revista RETEMA advierten que la extracción de litio, cobalto y níquel ?materias primas concentradas en pocos países, principalmente China? genera un alto costo ambiental; la producción de litio, según estimaciones citadas por Urban Tecno, puede requerir hasta 2 millones de litros de agua por tonelada.