Un deporte ignorado durante años hoy acumula campeonatos nacionales y combate la crisis de salud pública desde la cancha.
Un deporte que durante años fue relegado al olvido ha experimentado una transformación radical. El cachibol ?disciplina que combina actividad física y convivencia social? vive un auge sin precedentes en la ciudad, con equipos que hoy figuran como referentes a nivel nacional. Lo sabe bien Sergio Gálvez Ugues, jugador de 70 años, quien lo resume con claridad: moverse no es una opción a esta edad, es una necesidad.

De dos equipos a potencia nacional
La liga nogalense pasó de contar apenas con dos equipos varoniles y dos femeniles a integrar hoy cinco equipos femeniles y tres varoniles, con proyección de crecer aún más el próximo año. Sus integrantes ?maestros jubilados, ingenieros, empleados bancarios y trabajadores de maquila? han acumulado campeonatos nacionales en Chihuahua, Ciudad Juárez, Tijuana y Ensenada, además de un subcampeonato en la Ciudad de México, demostrando que la competitividad no tiene límite de edad.

Una cancha contra la obesidad
La relevancia del cachibol en Nogales trasciende lo deportivo. Según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT Continua 2020-2024), el 76% de los adultos mexicanos presenta un peso por encima del rango saludable, con la mayor concentración en el grupo de 40 a 60 años: el mismo rango de edad que predomina en las canchas nogalenses. La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que quienes no realizan actividad física suficiente presentan un riesgo de mortalidad entre 20% y 30% mayor, y recomienda al menos 150 minutos semanales de actividad aeróbica moderada para personas mayores de 50 años. El cachibol, con su combinación de desplazamiento, coordinación y trabajo en equipo, cumple esos parámetros de forma accesible y sostenida.
En Nogales, el deporte encontró su propia receta contra el sedentarismo. Y la está aplicando con medalla incluida.