Ciudad Obregón encabeza percepción de baches a nivel nacional
Aunque la percepción disminuyó respecto a marzo, el 98.3% de la población identifica los baches como uno de los principales problemas de la ciudad.
Casi 10 de cada 10 habitantes señalan los baches
Ciudad Obregón mantiene el primer lugar nacional en percepción de baches, de acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) correspondiente a junio de 2026.
El 98.3% de la población adulta consideró los baches en calles y avenidas como uno de los principales problemas de la ciudad. Aunque representa una disminución frente al 99.8% registrado en marzo, Obregón continúa en el primer sitio.
A nivel nacional, el indicador fue de 83.4%, por lo que la percepción en Ciudad Obregón se ubicó 14.9 puntos porcentuales por encima del promedio.
Los daños también llegan a los automóviles
El problema no termina en el pavimento. Automovilistas han reportado daños en sus vehículos después de caer en baches, principalmente en llantas, rines y componentes de la suspensión.
En talleres mecánicos de la ciudad también se ha observado un incremento en el ingreso de automóviles relacionados con este tipo de desperfectos. El costo de reparación por unidad puede rondar los 4 mil pesos, dependiendo de la gravedad del daño.
Las lluvias representan otro factor que agrava las condiciones de las vialidades. Después de las precipitaciones, algunos baches aumentan de tamaño y profundidad, mientras que en determinados puntos llegan a presentarse hundimientos y socavones.

Ayuntamiento reporta inversión millonaria
Durante su informe de Gobierno, la presidenta municipal Claudia Santa Cruz informó que se rehabilitaron 430 mil 384 metros cuadrados mediante trabajos de pavimentación, recarpeteo y bacheo.
De acuerdo con lo reportado, estas acciones representaron una inversión de 172.7 millones de pesos.
Sin embargo, mientras continúan las labores de rehabilitación, la percepción ciudadana mantiene a Ciudad Obregón en el primer lugar nacional en este indicador.
El reto permanece: mantener las vialidades transitables y evitar que cada temporada de lluvias vuelva a multiplicar los daños.