Como en cada año, inicia la migración de familias de origen Guarijío en la búsqueda de nuevas oportunidades laborales, tiempo en el que comienza a escasear las fuentes de trabajo y se agravan las condiciones económicas.
Según el gobernador de la comunidad de Makurawe, Héctor Zayla Enríquez, cerca de 1,500 personas empezaron a salir al norte del estado para emplearse, luego de la culminación de cosechas de cultivos temporales, una condición que no debería presentarse si se apoyara con fuentes de trabajo.
El Plan de Justicia, consideró que debería otorgar garantías de empleo permanente para evitar la migración, pero evidentemente no se está cumpliendo en la actualidad.
"Esta es una problemática que se presenta en los primeros y en los últimos meses del año, pero que ha aumentado últimamente", señaló.
Consideró que las familias de la etnia, necesitan, por ejemplo, trabajar en la pesca en la Presa Pilares, así como recibir apoyarnos con un tianguis turístico, donde los indígenas comercialicen su artesanía y gastronomía, que es mucha, pero todo ha quedado en proyectos.
"Por eso es que se van los guarijíos a otras partes, aunque ellos quisieran quedarse, no les queda otra alternativa que salir para mantener a sus familias. Unos regresan, pero otros no, por lo que poco a poco se pierde nuestra cultura", enfatizó.
Este, describió, es uno de los planteamientos necesarios que se han planteado a las autoridades, buscando mejores condiciones de vida para muchas familias, sin embargo, no se ha atendido la petición.