NOAA advierte alta probabilidad de un evento muy fuerte durante 2026-27
El Centro de Predicción Climática de la NOAA, perteneciente al Servicio Nacional de Meteorología de Estados Unidos, informó este 13 de agosto de 2026 que El Niño continúa fortaleciéndose y existe una probabilidad superior al 90% de que se presente un evento muy fuerte durante el otoño e invierno del hemisferio norte de 2026-27. El fenómeno ya muestra un importante calentamiento en el Pacífico ecuatorial, con temperaturas superficiales superiores a 2 °C por encima del promedio en algunas zonas.
El reporte más reciente señala que durante julio las condiciones oceánicas y atmosféricas evolucionaron de manera consistente con un El Niño en fortalecimiento, aumentando la expectativa de que el fenómeno pueda influir en los patrones climáticos durante los próximos meses.

El Pacífico registra un fuerte calentamiento
Uno de los principales indicadores se encuentra en las temperaturas de la superficie del mar. Durante julio de 2026, las anomalías superaron los +2 °C en el Pacífico ecuatorial oriental, mientras que los índices de temperatura de las regiones Niño también registraron valores elevados.
El índice Niño-3.4 alcanzó +1.4 °C, mientras que Niño-3 llegó a +1.7 °C y Niño-1+2 registró +2.9 °C. Además, en las aguas subsuperficiales del Pacífico se detectaron anomalías de hasta +10 °C en profundidad, una señal que forma parte del conjunto de condiciones que están favoreciendo el fortalecimiento del fenómeno.
El calentamiento también está acompañado por cambios en los patrones atmosféricos. La NOAA reportó anomalías de viento en diferentes niveles de la atmósfera, así como un incremento de la convección y las lluvias desde el Pacífico central hacia el oriental, mientras que en Indonesia se observó una disminución de estas condiciones.

Hay más de 90% de probabilidad de un evento muy fuerte
De acuerdo con el pronóstico oficial, El Niño continuará fortaleciéndose durante lo que resta de 2026, alcanzando su mayor intensidad prevista hacia finales del año.
Para la temporada de octubre a diciembre de 2026, la NOAA estima además una probabilidad de 69% de que ocurra un evento de intensidad histórica, definido en este pronóstico como uno que alcance o supere +2.5 °C en el valor trimestral del índice RONI. Esto lo colocaría entre los eventos más fuertes registrados desde 1950.
La agencia, sin embargo, aclara que la intensidad de El Niño no necesariamente determina qué tan fuertes serán sus efectos en cada región. Un evento más intenso aumenta la probabilidad de determinados impactos climáticos, pero no garantiza que estos ocurran en un lugar específico.
El fenómeno podría mantenerse hasta 2027
Las proyecciones apuntan a que el episodio no será de corta duración. El pronóstico oficial contempla que las condiciones de El Niño continúen durante el invierno 2026-27 y que todavía exista una presencia importante del fenómeno durante los primeros meses de 2027.
Esto significa que los próximos meses serán importantes para vigilar posibles cambios en temperaturas, lluvias y otros patrones meteorológicos en distintas regiones del mundo.
El desarrollo de El Niño también será seguido de cerca por los servicios meteorológicos debido a que sus efectos pueden variar considerablemente de una región a otra. Por ello, la NOAA recomienda consultar los pronósticos climáticos regionales para conocer los posibles impactos específicos.
Por ahora, el dato principal es que el fenómeno no está perdiendo fuerza: se está intensificando, con un Pacífico ecuatorial notablemente más cálido y una probabilidad superior al 90% de que el otoño e invierno del hemisferio norte estén marcados por un El Niño muy fuerte.