Las lluvias dieron un respiro a Sonora, pero no resolvieron los problemas de fondo. Aún hay sectores donde el suministro es insuficiente y miles de familias enfrentan dificultades para acceder al servicio. ¿Realmente falta agua o el problema está en la incapacidad de llevarla hasta los hogares?
Este 2026, las lluvias dejaron en Sonora más de 24 mil milímetros y permitió incorporar más de 594 millones de metros cúbicos a las principales presas. Las cifras parecían anunciar un respiro para la crisis hídrica.
PROBLEMAS DE ABASTO
En Huatabampo y Etchojoa municipios del sur de Sonora, la falta de agua sigue siendo una exigencia. Pero el problema no es sólo la disponibilidad del recurso, también está en la capacidad para extraerlo, conducirlo y distribuirlo, hay redes hidráulicas con décadas de antigüedad, fugas, pozos fuera de operación y organismos operadores limitados.
"Pero aquí, pues tratamos de que operen parte del día y en la noche se suspenda el servicio, pues para evitar las fugas", informó el director del Oomapas Etchojoa, Miguel Ángel Gutiérrez.
PÉRDIDA DEL RECURSO
Y es que, mientras las autoridades celebran la recuperación de los almacenamientos, en distintos municipios el agua enfrenta otro recorrido. tuberías deterioradas que provocan pérdida de presión e interrupciones del servicio. En algunos sistemas de distribución, las pérdidas pueden alcanzar hasta el 50 por ciento del volumen producido.

"Es necesario conservar y administrar bien el agua, sobretodo la distribución, que se pierde bastante agua en la red", mencionó el especialista en hidráulica, Emilio Borbón Willis.
Los especialistas advierten que también es indispensable mejorar la infraestructura existente y administrar correctamente. Millones de litros se pierden antes de llegar a las viviendas.
Y el panorama estatal tampoco permite bajar la guardia...Sonora cerró el año hidrológico con un déficit del 25 por ciento en las aportaciones a las presas respecto a la media histórica, es decir, aunque las lluvias representaron una recuperación importante, no significan que se haya superado la vulnerabilidad hídrica de la entidad.
Las lluvias de 2026 devolvieron agua a las presas y ofrecieron un respiro tras años de preocupación, pero también dejaron al descubierto que el problema hídrico de Sonora no termina cuando llueve.