El sector agrícola del Valle del Mayo solicitó disponer de 750 millones de metros cúbicos de agua para desarrollar el ciclo agrícola 2026-2027, de los cuales 650 millones provendrían de la presa Adolfo Ruiz Cortines, conocida como Mocúzarit, y otros 100 millones del bombeo de pozos. La petición fue presentada ante el Organismo de Cuenca Noroeste de Conagua el pasado 2 de octubre y está pendiente de análisis en el Comité Hidráulico, cuya reunión se contempla para la primera semana de noviembre. Mientras se define la disponibilidad del recurso, los productores avanzan en la planeación de cultivos y permisos de siembra, con el trigo sujeto principalmente a las posibilidades de financiamiento.
ESPERAN DEFINICIÓN DEL VOLUMEN DE AGUA
Luis Gerardo Villalobos Hernández, presidente de la Sociedad de Usuarios del Distrito de Riego 038 del Río Mayo, informó que todavía no se ha realizado la reunión del Comité Hidráulico, donde se analizará la solicitud de agua y se abordarán los aspectos relacionados con la programación de los riegos.
Durante la primera semana de noviembre podría concretarse este encuentro, coincidiendo con el periodo en que comienza a incrementarse la expedición de permisos para establecer los cultivos correspondientes al nuevo ciclo agrícola.
La autorización del volumen solicitado será determinante para que los agricultores puedan organizar sus actividades y conocer las condiciones bajo las cuales podrán desarrollar sus siembras.

MAÍZ, PAPA Y FRIJOL ENTRE LOS PRIMEROS CULTIVOS
En cuanto al avance de las superficies agrícolas, el dirigente señaló que hasta el momento se tienen registradas mil 600 hectáreas de maíz elotero, 800 de papa, 150 de frijol y 95 de chile.
Sin embargo, aclaró que estos números todavía son preliminares, debido a que el movimiento de permisos apenas comienza y podría aumentar durante noviembre, conforme los productores definan sus proyectos de siembra.
FINANCIAMIENTO DEFINIRÁ SUPERFICIE DE TRIGO
Uno de los cultivos que mantiene incertidumbre es el trigo, pues los agricultores todavía gestionan los recursos y financiamientos necesarios para iniciar su producción.
Explicó que, de acuerdo con los sondeos realizados entre los módulos de riego, se contempla una superficie aproximada de 40 mil hectáreas de este cereal, aunque la cifra dependerá de los créditos que logren obtener los productores.
El Valle del Mayo se prepara para un nuevo ciclo agrícola condicionado por la disponibilidad de agua y el acceso al financiamiento.