La Catrina Inconforme lleva la lucha por los desaparecidos al Zócalo de Puebla
Integrantes del colectivo Voz de los Desaparecidos instalaron este sábado la figura de la "Catrina Inconforme" en el Zócalo de Puebla, como una forma de visibilizar la búsqueda de personas desaparecidas y mantener presentes las exigencias de sus familiares durante la temporada de Día de Muertos.
La figura, que sostiene una pala y una varilla, representa las labores que realizan las familias buscadoras para tratar de localizar a sus seres queridos. Su presencia en el centro de la capital poblana busca recordar que, mientras miles de personas se preparan para honrar a sus difuntos, otras continúan sin saber dónde están sus familiares.
La intervención se suma a las acciones públicas con las que el colectivo busca mantener el tema de las desapariciones en la agenda y exigir respuestas a las autoridades encargadas de las investigaciones.

Una figura que representa la búsqueda
La pala y la varilla que acompañan a la catrina hacen referencia a las herramientas utilizadas en las jornadas de búsqueda en campo, en las que familiares de personas desaparecidas recorren distintos puntos para encontrar indicios que permitan conocer su paradero.
A través de esta representación, las familias llevan su exigencia a un espacio público concurrido y aprovechan una de las temporadas de mayor significado para la memoria de quienes han fallecido.
Para quienes buscan a un familiar, el Día de Muertos también puede estar marcado por la incertidumbre y la ausencia, pues no todas las familias cuentan con un lugar al cual acudir para recordarlo ni tienen certeza sobre lo que ocurrió.
La instalación busca mantener visible esa realidad y recordar que detrás de cada ficha de búsqueda existe una persona cuya localización sigue pendiente.

El origen de la "Catrina Inconforme"
El nombre de la figura tiene un antecedente relacionado con las demandas del colectivo. En 2025, durante una discusión sobre la Comisión Estatal de Búsqueda, el secretario de Gobernación de Puebla, Samuel Aguilar Pala, se refirió a María Luisa Núñez Barojas, fundadora de Voz de los Desaparecidos, como una "señora inconforme".
La expresión generó cuestionamientos entre familiares de personas desaparecidas y posteriormente fue retomada como una forma de reivindicar sus reclamos y su derecho a exigir resultados en las investigaciones.
Desde entonces, la inconformidad se convirtió en un elemento de su discurso público para señalar las dificultades que enfrentan las familias durante la búsqueda de sus seres queridos.
El Árbol de la Esperanza mantiene presentes las fichas de búsqueda
La presencia del colectivo en el Zócalo también se relaciona con el Árbol de la Esperanza, un espacio donde se colocan fotografías y fichas de búsqueda de personas desaparecidas.
Este sitio permite que las familias mantengan visibles los rostros y nombres de quienes siguen sin ser localizados, además de compartir información que pueda contribuir a su búsqueda.
Con la instalación de la "Catrina Inconforme", el colectivo incorpora un símbolo de la temporada a sus actividades de visibilización.