Liberan a excomandante condenado por torturar a Lydia Cacho tras casi ocho años preso
Alejandro Rocha Laureano, excomandante de la extinta Policía Judicial de Puebla, salió en libertad el miércoles 14 de octubre de 2026 del penal de Cancún, Quintana Roo, luego de que una autoridad judicial determinara que ya había cumplido la condena impuesta por tortura contra la periodista Lydia Cacho Ribeiro, aunque recibió una pena de cinco años y seis meses de prisión, permaneció encarcelado casi ocho años, desde diciembre de 2018.
La excarcelación no representa una absolución ni elimina la condena, la autoridad consideró el tiempo que Rocha Laureano pasó privado de la libertad y determinó que había cumplido la pena en exceso.

El traslado de Cancún a Puebla que marcó el caso
Los hechos se remontan al 16 de diciembre de 2005, cuando Lydia Cacho fue detenida en Cancún y trasladada por tierra a Puebla, después de publicar Los demonios del Edén, libro en el que documentó una presunta red de explotación sexual infantil y señaló vínculos entre empresarios y personas con poder.
Durante el trayecto, que duró más de 20 horas, la periodista denunció haber sufrido amenazas, agresiones físicas y psicológicas, así como tortura por parte de los agentes que la custodiaban.
Las investigaciones federales señalaron a Rocha Laureano por su participación en el operativo de traslado, entre los señalamientos se encontraba haber coordinado parte del recorrido y ordenado el relevo de los policías que inicialmente estaban a cargo de la comunicadora.
El exmando fue detenido el 4 de diciembre de 2018 en Puebla, cuando todavía trabajaba como agente de la entonces Fiscalía General del Estado, desde entonces permaneció recluido en Quintana Roo mientras avanzaba su proceso penal.

La libertad de uno no cierra el caso
La salida de Rocha Laureano ocurre mientras otros implicados siguen sujetos a procedimientos judiciales, el exgobernador de Puebla, Mario Marín Torres, permanece preso en el penal federal del Altiplano, en el Estado de México, en espera de una sentencia definitiva relacionada con el caso.
Por su parte, Hugo Adolfo Karam, quien dirigía la Policía Judicial cuando ocurrió la detención de Cacho, continúa sujeto a proceso penal, aunque cuenta con una resolución que le permite llevarlo en libertad.
La organización Artículo 19 México y Centroamérica aclaró que la liberación de Rocha Laureano responde al cumplimiento total de su pena y no debe interpretarse como un reconocimiento de inocencia. También sostuvo que los procesos contra los demás probables responsables deben continuar.
A casi 21 años de la detención y tortura denunciadas por Lydia Cacho, la excarcelación de uno de los exmandos involucrados vuelve a colocar el caso en el centro de la discusión sobre justicia y rendición de cuentas. La condena fue cumplida legalmente, pero los procedimientos contra otros señalados siguen pendientes.
