La producción de flor de cempasúchil en México generará una derrama económica estimada de 400 millones de pesos durante 2026, con una cosecha prevista de dos millones de manojos de flor cortada y 20 millones de plantas en maceta, informó un representante del sector productor de flores. Para esta temporada de Día de Muertos, Querétaro también participa en el cultivo, aunque su volumen de producción es menor al de otras entidades.
De acuerdo Federico Martínez, presidente del consejo americano de las flores, alrededor de 2 mil productores de todo el país participan en el cultivo de esta flor, una actividad que mantiene una cantidad estable de productores durante los últimos años. Sin embargo, el volumen de producción registró un incremento cercano al 10% respecto al año pasado.
La estimación económica corresponde a precios de productor, es decir, valores de mayoreo. La cadena de comercialización también involucra a proveedores de insumos, transportistas y vendedores mayoristas y minoristas

Puebla y Estado de México concentran la producción de cempasúchil
Los principales estados productores de cempasúchil son Puebla, Morelos, Estado de México, Ciudad de México, Michoacán, Hidalgo y San Luis Potosí. En estas entidades se concentra una mayor cantidad de productores de plantas y flores.
Querétaro también registra cultivos de esta especie, aunque en menor volumen. El representante del sector señaló que no cuenta con cifras específicas sobre la producción por entidad federativa, por lo que no fue posible precisar la cantidad de flores que se cosechan en el estado.
Explicó que la distribución de la producción no depende exclusivamente de las condiciones del clima o del suelo, sino también de la cantidad de productores que incorporan esta flor a sus actividades.
El cempasúchil puede adaptarse a diferentes condiciones climáticas y se cultiva en prácticamente todo el país. Su producción comienza entre mayo y julio, meses en los que los agricultores realizan la mayor parte de la siembra para tener listas las plantas y flores durante octubre.
Los precios de venta varían según el tipo de cultivo, los insumos y las características del producto. Las plantas en maceta se comercializan desde 10 pesos y pueden alcanzar entre 40 y 50 pesos. En el caso de la flor cortada, los manojos cuestan entre 15 y 20 pesos en sus presentaciones más económicas, mientras que otros superan los 50 pesos, dependiendo de su tamaño.

Temperaturas y lluvias irregulares afectan los cultivos
Durante este año, los productores enfrentaron dificultades relacionadas con las condiciones climáticas. Entre ellas se encuentran las temperaturas elevadas, que provocan estrés en las plantas, aumentan la necesidad de riego y las hacen más susceptibles a plagas y enfermedades.
También se registraron irregularidades en las precipitaciones. Durante parte de la temporada habitual de lluvias, las precipitaciones fueron escasas, mientras que en septiembre y octubre se presentaron lluvias excesivas, una situación que afectó principalmente a quienes dependen del temporal y no cuentan con otras fuentes de abastecimiento de agua.
Pese a estas condiciones, la comercialización de cempasúchil comenzó desde principios de octubre en mercados, florerías, viveros, cadenas de tiendas y puestos en la vía pública.
Una parte de la flor cortada también se exporta a Estados Unidos y Canadá, donde existe demanda entre las comunidades mexicanas que mantienen las celebraciones del Día de Muertos y la colocación de altares.
Aunque octubre representa el principal periodo de venta de esta especie, su cultivo continúa durante el resto del año, aunque en menor volumen. Los productores también trabajan con otras variedades de flores para atender fechas como el 14 de febrero, el 10 de mayo, el 12 de diciembre y la temporada navideña, cuando aumenta la demanda de nochebuena.