La inteligencia artificial ya dejó de ser una herramienta ajena a las escuelas. En México, más del 60 por ciento de estudiantes y docentes universitarios declaró utilizar inteligencia artificial generativa de manera cotidiana, de acuerdo con una encuesta nacional presentada por la Secretaría de Educación Pública en abril de este año.
El uso de estas herramientas plantea una pregunta que va más allá de si los estudiantes tendrán contacto con ellas: qué harán cuando las tengan disponibles.
Una posibilidad es utilizarlas para obtener respuestas terminadas. Otra es emplearlas como apoyo para investigar, comparar información, resolver dudas y profundizar en un tema.
IA como apoyo y no como sustituto
"La inteligencia artificial se debe de ver solamente como una herramienta de apoyo para fines, en este caso, educativos, de investigación, de trabajos académicos, pero con mucha responsabilidad", señaló Juan José Vaca Ruiz, doctor en educación.

Utilizar inteligencia artificial con fines educativos no consiste únicamente en escribir un prompt para obtener una respuesta. También implica revisar la información, comprenderla y determinar si puede utilizarse en un trabajo académico.
La SEP ha señalado que la incorporación de esta tecnología debe acompañarse de capacitación docente, conectividad y nuevas plataformas de aprendizaje, además de contemplar aplicaciones como experiencias de aprendizaje personalizado, tutorías virtuales y materiales adaptados a las necesidades de los estudiantes.
Padres y maestros también participan
El uso de inteligencia artificial dentro de la educación también requiere acompañamiento fuera del aula, particularmente cuando los estudiantes recurren a estas herramientas para realizar tareas o trabajos escolares desde casa.
"Tiene que haber una estrategia vinculada padre de familia, niños y maestro. De esa manera y mediante una orientación pedagógica para que luego entonces sí funcione el uso responsable, ético y profesional del niño en sus actividades escolares", explicó Vaca Ruiz.
Este acompañamiento busca evitar que la herramienta termine sustituyendo el trabajo que corresponde realizar al estudiante y, en cambio, se convierta en un recurso para reforzar la comprensión de los temas.

El acceso también es parte del aprendizaje
La incorporación de inteligencia artificial requiere además que las escuelas cuenten con condiciones para utilizarla. El acceso a internet, dispositivos y plataformas puede determinar qué estudiantes tienen la posibilidad de aprovechar estas herramientas dentro de sus procesos educativos.
"Los desafíos que se enfrentan es que el sistema educativo, en las escuelas debe de haber políticas educativas que aperturen el apoyo y uso de la inteligencia artificial mediante programas que puedan tener acceso a internet, pero con el uso adecuado, con fines de aprendizaje solamente para los alumnos", señaló el especialista.

En México, esta discusión ocurre además mientras la SEP implementará a partir del 3 de noviembre nuevas reglas para el uso de dispositivos personales en educación básica. En primaria y secundaria se restringirá el uso de celulares durante la jornada escolar, aunque el acuerdo contempla excepciones para actividades con fines pedagógicos.
La restricción de dispositivos móviles no elimina el uso de inteligencia artificial como herramienta educativa. El reto será establecer condiciones para que docentes, padres de familia y estudiantes puedan utilizarla de manera responsable y, sobre todo, para que contribuya al aprendizaje en lugar de sustituirlo.