El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) prepara la apertura de un centro de detención migratoria en Marana, Arizona, en las instalaciones de una antigua prisión estatal, con el objetivo de comenzar operaciones antes de diciembre de 2026. El proyecto, que contempla ampliar la capacidad original del complejo para recibir hasta mil 300 personas, ha generado inconformidad entre residentes, activistas y representantes políticos por sus posibles repercusiones sociales y humanitarias.
Reutilizarán antigua prisión estatal
El inmueble corresponde a la antigua Prisión Estatal de Arizona en Marana, que dejó de operar en 2023 debido a la disminución de la población penitenciaria. Las instalaciones se encuentran aproximadamente a 142 kilómetros al norte de la frontera con Nogales, Arizona, en una zona que ahora podría incorporarse a la infraestructura de detención migratoria del gobierno estadounidense.
La empresa privada Management & Training Corporation (MTC) adquirió el complejo en julio de 2025 por 15 millones de dólares. Posteriormente, firmó un contrato inicial con ICE por 25.8 millones de dólares para proporcionar diversos servicios a las personas que permanezcan detenidas en el lugar.
Entre las responsabilidades contempladas se encuentran el alojamiento, la alimentación, el transporte y la atención médica, servicios necesarios para la operación cotidiana del centro.
Buscan ampliar la capacidad del complejo
La antigua prisión tenía una capacidad original de 513 camas; sin embargo, los planes para su reconversión contemplan incrementar considerablemente el número de espacios disponibles.
De acuerdo con la información proporcionada sobre el proyecto, la instalación podría albergar entre 775 y mil 300 migrantes mediante la incorporación de módulos adicionales y camas temporales.
La ampliación permitiría aumentar la capacidad de alojamiento del inmueble para atender las necesidades operativas de ICE, en un contexto de debate nacional sobre el manejo de la migración irregular y el funcionamiento de los centros de detención en Estados Unidos.
No obstante, la capacidad definitiva dependerá de las adecuaciones que se realicen en las instalaciones y de las condiciones bajo las cuales se autorice su funcionamiento.

Contratarán a cientos de trabajadores
Como parte de los preparativos, Management & Training Corporation inició el proceso de contratación de aproximadamente 338 empleados de tiempo completo para atender las distintas áreas del centro.
La plantilla estaría relacionada con las labores administrativas, operativas y de servicios necesarias para mantener en funcionamiento el complejo, incluidos los rubros de alimentación, transporte y atención a las personas detenidas.
La empresa busca completar los preparativos para que las instalaciones puedan comenzar a operar antes de diciembre de 2026, aunque la información proporcionada no precisa una fecha definitiva de apertura.
Proyecto genera inconformidad en la comunidad
La reconversión de la antigua prisión ha provocado oposición entre habitantes de Marana, organizaciones defensoras de los derechos humanos y representantes de distintos sectores políticos.
Entre las preocupaciones expresadas se encuentran las posibles consecuencias sociales de instalar un centro de detención de esta magnitud, así como las condiciones de alojamiento y atención que recibirían las personas migrantes.
El proyecto también se desarrolla en medio de las discusiones sobre las políticas migratorias estadounidenses y la expansión de la infraestructura utilizada para mantener bajo custodia a personas por motivos relacionados con su situación migratoria.
La posibilidad de recibir hasta mil 300 personas ha colocado a Marana en el centro de la atención pública, tanto por las dimensiones del complejo como por las implicaciones que podría tener para la comunidad.
Expectativa por la apertura del centro
Mientras continúan los preparativos y el proceso de contratación de personal, la futura instalación mantiene abierto el debate entre quienes cuestionan su establecimiento y quienes participan en su desarrollo.
El inicio de operaciones, la capacidad final del inmueble y las condiciones bajo las cuales se realizarían las detenciones serán aspectos relevantes para conocer el alcance del proyecto.
Por ahora, la información disponible apunta a que la antigua prisión estatal será reconvertida para atender funciones de detención migratoria, una medida que se suma a las discusiones sobre el tratamiento de las personas migrantes y la expansión de los centros de custodia en Estados Unidos.