La protección de la vaquita marina enfrenta nuevos cambios en el Alto Golfo de California, luego de que México modificara la superficie donde se prohíbe el uso de redes de enmalle, una medida que ha generado diferencias entre autoridades, ambientalistas y comunidades pesqueras.
Un monitoreo científico realizado durante 2025 identificó entre siete y diez ejemplares diferentes, además de al menos una cría. Aunque el registro confirma que la especie continúa reproduciéndose, los investigadores no cuentan con evidencia suficiente para determinar que su población esté en recuperación.
Durante la última reunión de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), la subsecretaria de Biodiversidad y Restauración Ambiental, Marina Robles, destacó las acciones implementadas por México, entre ellas el monitoreo satelital de embarcaciones menores, el marcaje de redes de pesca y el retiro de más de 10 mil metros de artes prohibidas durante 2026.

También señaló los avances en materia de procuración de justicia y el impulso de alternativas económicas para las comunidades pesqueras.
"Y el impulso a mercados con valor agregado con comunidades que ya están aprovechándolos, la coordinación con la Fiscalía General de la República, permitiendo sentencias de prisión y sanciones económicas por más de 130 millones de pesos", dijo Marina Robles, subsecretaria de Biodiversidad y Restauración Ambiental.
Cambios en el polígono de protección
El 14 de octubre de 2026 se publicó un nuevo acuerdo que modificó el polígono de protección de la vaquita marina. La superficie donde está prohibido utilizar redes de enmalle pasó de 11 mil 106 a mil 562 kilómetros cuadrados, una reducción cercana al 86 por ciento.
De acuerdo con las autoridades, la nueva delimitación busca concentrar las restricciones en las zonas donde se ha documentado la presencia de la especie, tomando como referencia los registros científicos y las propuestas del sector pesquero.

Sin embargo, organizaciones ambientalistas y especialistas han manifestado preocupación por la reducción del área restringida, ante la posibilidad de que una mayor superficie quede expuesta al uso de redes que representan un riesgo para la vaquita marina.
Pescadores piden considerar a las comunidades
Desde el sector pesquero, Carlos Alberto Tirado Pineda, presidente de la Federación de Pescadores de la Reserva de la Biosfera, señaló que la conservación debe contemplar tanto la protección de las especies como las condiciones de vida de las comunidades de San Felipe y el Golfo de Santa Clara.
"Queremos respetar zonas exclusivamente que las conocemos, que están ahí por un problema ambiental, mis respetos. Hemos dicho y lo hemos dicho públicamente, queremos salvar las especies, pero también queremos que se sigan salvando las dos comunidades de San Felipe y Santa Clara en el bienestar de sus comunidades", expresó Carlos Alberto Tirado Pineda, presidente de la Federación de Pescadores de la Reserva de la Biosfera.
Ante CITES, México reportó el cumplimiento de 92 de las 101 metas establecidas en su plan de acción para proteger a la vaquita marina y combatir el tráfico ilegal de totoaba.
Los nueve compromisos restantes continúan bajo seguimiento, por lo que el país deberá presentar una nueva actualización sobre sus avances durante 2027.