Con la llegada de diciembre, miles de paisanos inician el regreso a sus comunidades de origen por vía terrestre. Aunque cumplen con los controles migratorios, al cruzar a territorio mexicano enfrentan un riesgo latente: las extorsiones en los principales puentes fronterizos.
De acuerdo con Rogelio Pérez Arredondo, presidente de la mesa directiva del club de migrantes Reencuentro, al ingresar por cruces como Nuevo Laredo y Matamoros, Tamaulipas, algunos viajeros son interceptados y obligados a pagar cuotas desde los 500 dólares en adelante, bajo amenazas.
Pérez Arredondo explicó que la incidencia es menor debido al alto flujo vehicular en esta temporada. Las filas para cruzar de Estados Unidos hacia México pueden llegar de ocho hasta 15 horas, por lo que materialmente no hay un extorsionador por cada vehículo. De cada 100 personas que viajan por carretera hacia el interior del país, entre un cinco y un 10% es extorsionado.

Ante este panorama, el presidente del club Reencuentro recomendó a los paisanos no viajar solos y sumarse a las caravanas que parten desde el interior de la Unión Americana hacia Guanajuato y otros estados del centro del país. Estas caravanas se coordinan directamente con autoridades de ambos lados de la frontera.
Detalló que a partir de ese punto, el contingente es resguardado por la policía del estado que corresponda, sea Guanajuato, Querétaro o el estado de destino. Además, cuentan con el apoyo de unidades de Ángeles Verdes para asistencia mecánica y una ambulancia para cualquier emergencia.
Pérez Arredondo señaló que la comunidad migrante también se organiza en grupos de Facebook, donde se comparte información preventiva en tiempo real. Ahí circulan capturas de pantalla de las rutas por Laredo y Matamoros, tiempos de espera y puntos de riesgo..
Sin embargo, advirtió que por cualquier ruta que se elija se corre riesgo. Por ello, afirmó que la organización colectiva es la mejor defensa.