Con veladoras, flores, comida, dinero y música, así ciudadanos demuestra su devoción a la imagen de la Santa Muerte. Sin embargo, frente a esta muestra de fe popular, la postura oficial de la Iglesia católica fue clara. El obispo de Irapuato, Enrique Díaz Díaz, cuestionó el culto y pidió a los fieles no olvidar a Cristo Resucitado.
Mientras en Irapuato, se realizó la décima peregrinación a la Santa Muerte. Vestidos de blanco, cargando imágenes de la figura esquelética y agradeciendo favores recibidos, los devotos mostraron una devoción que cada año gana más visibilidad
Desde la Catedral, el obispo se refirió a la peregrinación que se realizaba de forma simultánea. Su mensaje fue directo, la ciudadanía se está olvidando de Cristo. Para Díaz Díaz, atribuirle poderes a la muerte para proteger o hacer daño carece de fundamento en la fe católica. El obispo explicó que, según la doctrina, la muerte debe entenderse como una etapa de transición.
La preocupación: cuando se usa para el mal
Uno de los puntos que más preocupan al prelado es el uso que algunos le dan a esta figura. Esta advertencia coincide con reportes previos en Guanajuato, donde celebraciones a la Santa Muerte se han visto envueltas en hechos de violencia. En 2024 el propio obispo ya había advertido que usar esta fe "para pedir el mal a otros" podía caer en el paganismo.
Aunque la Iglesia católica ha declarado incompatible este culto desde finales del siglo XX, la devoción a la Santa Muerte ha crecido en todo el país. Los devotos aseguran recibir "milagros" y "protección", especialmente personas vinculadas a oficios de riesgo.
A pesar de algunos intentos por registrar a la Santa Muerte como asociación religiosa ante el Estado mexicano, la Iglesia mantiene un rechazo total a estas prácticas entre los fieles. En México y América Latina se estima que existen cerca de 12 millones de devotos de la Santa Muerte, de los cuales se calcula que alrededor de 5 millones de fieles se encuentran específicamente en Mexico
