La Sección 64 asegura que no habrá liquidaciones y que se respetarán la antigüedad y las condiciones salariales; sin embargo, 88 empleados protestaron para exigir certeza sobre su situación laboral.
El cierre definitivo de las unidades 3 y 4 de la Central Termoeléctrica de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en Salamanca implicará el reacomodo de 240 plazas sindicalizadas, sin que esto represente la liquidación de trabajadores, informó la dirigencia de la Sección 64 del Sindicato Único de Trabajadores Electricistas de la República Mexicana (SUTERM).
A través de un comunicado firmado por su secretario general, Saúl Hernández Vidal, y el secretario de Trabajo, Aurelio Orenday Uribe, la organización sindical explicó que el proceso forma parte de los acuerdos establecidos con la CFE para atender los cambios operativos derivados del cierre de ambas unidades.
El posicionamiento se difundió luego de que el lunes 19 de octubre un grupo de 88 trabajadores se manifestara en el acceso principal de la planta, al expresar su inconformidad por la falta de información clara sobre su futuro laboral.
Los empleados señalaron que desconocían las condiciones de su reubicación y manifestaron preocupación por posibles cambios en sus centros de trabajo, el traslado a otras zonas y la conservación de sus prestaciones. Algunos también denunciaron que la comunicación sobre su salida de las instalaciones se realizó de manera verbal, sin recibir documentación formal que precisara su nueva adscripción.
De acuerdo con el sindicato, el acuerdo contempla garantías para los trabajadores que serán reubicados, entre ellas el respeto a la antigüedad, la posibilidad de acceder a jubilaciones anticipadas en los casos que cumplan con los requisitos y la homologación salarial con el nivel de remuneración superior correspondiente a sus nuevos centros de adscripción.
La dirigencia sostuvo que estas medidas buscan evitar afectaciones a los derechos laborales de los agremiados durante la transición operativa de la central.
