Familiares de Jenifer Pérez, de 42 años, expresaron su inconformidad ante la atención que, aseguran, han recibido en el Instituto Mexicano del Seguro Social de Salamanca. De acuerdo con su testimonio, tanto la paciente como sus familiares han sido objeto de malos tratos por parte del personal médico y de enfermería, además de señalar una presunta falta de información sobre el estado de salud de la mujer.
Jenifer fue sometida a una cirugía de emergencia hace aproximadamente cuatro meses, luego de que una hernia colapsara. Tras la intervención, presentó diversas complicaciones de salud, entre ellas tos y vómito recurrente, síntomas que, según sus familiares, provocaron que dejara de alimentarse y posteriormente sufriera un choque hipovolémico.
Sus padres relataron que Jenifer acudía semanalmente al hospital debido a los constantes episodios de vómito. Señalaron que, después de ser estabilizada, era enviada nuevamente a su domicilio sin que, según ellos, recibieran una explicación sobre el origen de los síntomas.
Tiempo después, los familiares aseguran que se enteraron de que las molestias podrían estar relacionadas con una malla que habría sido colocada durante la cirugía y que, al desplazarse, estaría provocando los malestares.
Los padres de Jenifer relataron que hace aproximadamente quince días acudieron con directivos del hospital para solicitar atención para su hija. Según su versión, en ese momento se comprometieron a brindarle un mejor seguimiento para favorecer su recuperación.
Sin embargo, posteriormente el estado de salud de Jenifer se agravó. Sus padres recibieron la noticia de que su hija ya no presentaba actividad cerebral; sin embargo, aseguran que no se les informó qué había ocasionado esta condición.
"Después de eso no sabemos qué le hayan hecho y se derivó en que se le vino una alta presión, una embolia y no nos dijeron que era lo que estaba pasando sino hasta que nosotros lo descubrimos pero ya demasiado tarde porque ya mi hija tiene muerte cerebral", señaló el padre de Jenifer.
La madre de la paciente también denunció presuntos malos tratos por parte del personal médico y de enfermería. De acuerdo con su testimonio, algunas enfermeras realizaron comentarios que consideró hostiles e incluso, asegura, fue amenazada con ser retirada del hospital con apoyo de elementos de seguridad.
Por su parte, el padre de Jenifer, señaló que fue el jefe de piso quien finalmente les informó que su hija ya no presentaba actividad cerebral. Agregó que el personal médico les indicó que harían lo posible por atenderla, pero, según su versión, hasta el momento no han recibido una explicación clara sobre las medidas que se tomarán ante el estado de salud de la paciente.
Finalmente, los padres de Jenifer hicieron un llamado a otras familias derechohabientes del IMSS para exigir una atención médica de calidad y no permitan que otros pacientes lleguen en condiciones críticas sin recibir explicaciones acerca de su estado de salud.