Transportistas de carga y automovilistas enfrentan pérdidas económicas, dificultades para conseguir alimentos y temor a sufrir robos tras cumplir hasta 24 horas varados por los bloqueos carreteros que mantienen habitantes de 12 comunidades de la Sierra Mixe-Zapoteca en el Istmo de Tehuantepec, principalmente en el crucero El Caracol, en Santo Domingo Tehuantepec, donde exigen obras en caminos y mejoras al servicio eléctrico.
Los afectados expresaron su preocupación por permanecer durante horas en sus unidades sin saber cuándo podrán reanudar sus recorridos ni dónde conseguir comida a precios accesibles.

Uno de los transportistas relató que, después de iniciarse el bloqueo, un vendedor que viajaba en motocicleta se acercó para levantar pedidos de alimentos. Entre las opciones ofrecidas estaba un pollo por 700 pesos, cuando, según su testimonio, en las rosticerías el precio habitual ronda los 200 pesos.
La situación ha complicado la estancia de quienes quedaron atrapados en las filas vehiculares, pues deben cubrir sus necesidades básicas mientras esperan una solución. A ello se suma el temor de abandonar sus camiones para buscar alimentos o descansar, ante el riesgo de que sus unidades sean objeto de robos.
Cierres afectan vías hacia Chiapas
Los bloqueos en El Caracol y otros tramos de las carreteras federales 190 y 185D han provocado congestionamiento, largas filas de vehículos particulares y transporte de carga, así como dificultades para la movilidad entre el Istmo de Tehuantepec y Chiapas.

La protesta cumple su segundo día y es encabezada por habitantes de 12 comunidades pertenecientes a cuatro municipios de la región. De acuerdo con los datos proporcionados por los inconformes, las afectaciones alcanzan a más de 10 mil habitantes, además de quienes utilizan estas vías para trasladarse o transportar mercancías.
Comunidades exigen atención a sus demandas
Los manifestantes demandan la pavimentación y rehabilitación de caminos, así como mejoras urgentes en el servicio y la cobertura de energía eléctrica a cargo de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), debido a los constantes apagones que, aseguran, afectan a sus comunidades.
Mientras continúan los cierres, transportistas y automovilistas permanecen a la espera de una solución que permita liberar la circulación y reducir las pérdidas económicas y las dificultades que enfrentan quienes llevan horas sin poder continuar sus recorridos.