La Casa de la Cultura de Juchitán (Lidxi Guendabiaani) ha sido nominada de forma oficial como finalista en la 35ª edición del Premio Obras Cemex 2026, compitiendo dentro de la categoría de Equipamiento y Usos Mixtos Mayor a 1,000 m². El emblemático recinto oaxaqueño se sitúa entre los tres mejores proyectos del país tras superar un riguroso filtro de 296 propuestas a nivel nacional, de las cuales solo 23 resultaron nominadas en todo el certamen. Los ganadores absolutos se darán a conocer el próximo 12 de noviembre de 2026.

La Relevancia del Premio Obras Cemex
Con más de tres décadas de trayectoria, este certamen -que este año celebra un formato bienal en el marco de los 120 años de la cementera- es considerado uno de los máximos reconocimientos de la construcción en México. El jurado internacional, presidido por la arquitecta Sara Topelson, no solo evalúa la estética visual, sino la viabilidad estructural, la innovación técnica y el impacto social real en las comunidades. Formar parte de esta terna coloca a la obra en la élite constructiva del país y abre las puertas a su internacionalización.
El Premio Obras CEMEX es uno de los certámenes de arquitectura e ingeniería más importantes del país y del mundo, reconociendo las obras que destacan por su diseño, innovación, sostenibilidad e impacto social.
En esta edición, compartimos la terna finalista con destacados proyectos nacionales:
? Ayuntamiento y Jardín Central de Tizayuca
? Campus Salud Digna
? Casa de la Cultura de Juchitán "Lidxi Guendabiaani'"

De la Destrucción a la Resiliencia Comunitaria
Fundada originalmente en 1972 por el célebre artista y filántropo Francisco Toledo para preservar la identidad zapoteca (binnizá), la Casa de la Cultura sufrió daños casi destructivos durante el terremoto de magnitud 8.2 en septiembre de 2017, lo que obligó a su cierre.
Su renacimiento y reapertura a inicios de 2025 fue posible gracias a un esfuerzo conjunto entre la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca (FAHHO), el INAH, el INBAL y los gobiernos federal y estatal. El diseño y la ejecución de la obra civil corrieron a cargo del despacho RootStudio, liderado por el arquitecto Joao Gabriel Boto de Matos Caeiro, bajo el título oficial de "Casa de la Cultura Juchitán: Memoria que Renace".

¿Por qué Destaca este Proyecto ante el Jurado?
A diferencia de los megaproyectos comerciales contemporáneos con los que compite (el Campus Salud Digna y el Ayuntamiento y Jardín Central de Tizayuca), la obra de Juchitán sobresale por una serie de hitos técnicos y conceptuales únicos.
Economía Circular con Impacto Emocional: El despacho RootStudio recolectó y sanó maderas estructurales de las casas locales que colapsaron durante el sismo de 2017. Elementos endémicos como chicozapote, huanacaxtle y coralillo se reconvirtieron en vigas y horcones para el complejo de 2,500 m², integrando la memoria herida del pueblo en la estructura misma.
Ingeniería Sísmica Invisible: Se fusionaron sistemas tradicionales de adobe y cal tratada con pigmentos de tierra regionales, implementando sutiles juntas constructivas y refuerzos estructurales de vanguardia capaces de absorber futuros movimientos telúricos sin alterar la esencia histórica del inmueble catalogado.
Corazón del Orgullo Zapoteca: El espacio resguarda una invaluable galería arqueológica con más de 1,000 piezas prehispánicas. Además, el arte comunitario se integró a los acabados del inmueble, destacando la reja del atrio diseñada por el artista Demián Flores y piezas escultóricas de creadores locales como Sabino Guisu y Víctor Cha'ca.