Autoridades federales aseguraron 365 mil 865 dólares estadounidenses y 5 mil 900 pesos mexicanos a un pasajero procedente de Dallas, Texas, durante una inspección en el Aeropuerto Internacional de Oaxaca, luego de que una perra detectora identificara posibles irregularidades en su equipaje. El viajero y el dinero quedaron a disposición de la Fiscalía General de la República (FGR) para las investigaciones correspondientes.
El aseguramiento se realizó mediante un operativo de revisión coordinado en el área de equipajes, donde el ejemplar canino de nombre "Cinta" emitió una alerta sobre las pertenencias del pasajero.

Tras la señal, los oficiales efectuaron una inspección física detallada y localizaron fajos de billetes ocultos en cuatro maletas y una mochila. El monto asegurado incluye dólares estadounidenses y moneda nacional, cuya procedencia deberá ser esclarecida por las autoridades competentes.
Operativo coordinado en el aeropuerto
En el procedimiento participaron elementos de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), la Secretaría de Marina (Semar), la Guardia Nacional y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.
La intervención permitió detectar el efectivo durante los controles de inspección aeroportuaria. Posteriormente, tanto el pasajero como los recursos quedaron bajo disposición de la FGR, instancia encargada de determinar las posibles responsabilidades legales derivadas del caso.
El aseguramiento supera los 365 mil dólares, una cantidad que representa un monto millonario en moneda nacional. Sin embargo, la posesión de efectivo por sí misma no constituye necesariamente un delito; la investigación deberá establecer si existió alguna infracción o conducta ilícita.

Obligación de declarar efectivo ante aduanas
La legislación mexicana permite ingresar o salir del país con cualquier cantidad de dinero en efectivo, pero establece la obligación de declarar ante la autoridad aduanera los montos superiores a 10 mil dólares estadounidenses, o su equivalente en otras monedas.
Esta disposición busca fortalecer los controles sobre el traslado transfronterizo de recursos y facilitar la identificación de posibles operaciones irregulares.
En este caso, las autoridades deberán determinar si el viajero cumplió con las obligaciones de declaración y esclarecer el origen del dinero asegurado. Hasta que concluyan las diligencias, no se ha establecido públicamente una responsabilidad penal definitiva contra el pasajero.