De cada 100 litros de agua para abastecer a la población, el 60 por ciento se pierde por fugas en las tuberías y la red de abasto, que se encuentra en mal estado con más de 15 pozos abandonados, actualmente se tiene una red de suministro de 400 mil litros por segundo solo en Oaxaca de Juárez.
ISTMO DE TEHUANTEPEC, VALLES CENTRALES
Y MIXTECA, CON SEVEROS PROBLEMAS DE AGUA
Alrededor de 8 millones de metros cúbicos de agua potable al año se pierden o dejan de ser contabilizadas por los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado de Oaxaca, por la existencia de entre 10 mil y 15 mil tomas clandestinas y tuberías en malas condiciones.
El volumen del líquido que se roban o pierde es equiparable a 3 mil 800 albercas olímpicas y daría de beber 2 litros de agua a diario a 10 millones 958 mil 904 oaxaqueños, 2.7 veces la población de Oaxaca.
Anualmente se producen 16 millones de metros cúbicos. Pero, cinco de cada diez litros se pierden en un promedio nacional, el 30% del agua potable que se pierde por tomas clandestinas o por fallas en la tubería.
En Oaxaca cada mes, en promedio, 15 mil 135 viviendas en el estado de Oaxaca que se encuentran en zonas urbanas se ven obligadas a recurrir al servicio de pipas para abastecerse de agua potable, según el Censo Nacional de Gobiernos Municipales y Demarcaciones Territoriales de la Ciudad de México 2023 del INEGI.
Un 49.92 por ciento la solicitud del servicio de pipas proviene de las viviendas ubicadas en asentamientos irregulares que no se encuentran cubiertas por la red de agua; y el 25.16% que solicitó el servicio por las variaciones estacionales en la disponibilidad del agua.
Mientras que un 15.17% lo hizo ante los desperfectos en la red; el 5.41%, debido a causa de problemas de red originados por desastres naturales; y el porcentaje de usuarios restantes no especificaron la razón de necesitar el servicio.
Y mientras se logra hacer realidad el plan hídrico y de saneamiento de Oaxaca que contempla una inversión 5 mil millones de pesos, siguen siendo miles de ciudadanos que pese a su pagos puntuales enfrentaran una dura temporada de sequía en este 2025 en el Istmo, Valles Centrales y la Mixteca.